Carlos Hipólito: el atractivo brillo de la ‘Operación Constancia’

IMG_2301

Fotografía: Patricio Sánchez-Jáuregui

Un señor. Actor en su jornada laboral. Marido, padre, amigo, vecino y ciudadano en sus ratos libres. Su nombre de pila por encima del artístico. Estaba listo para hacer de Heisenberg y ponerle los cuernos de la decencia al mismísimo Hitler, pero este virus que nos tiene en cuarentena ha confinado ‘Copenhague’ en un Madrid más Dinamarca que primavera. Cuatro décadas y pico ante el público en escenarios, películas y televisores. Su kit de actor incluye humildad, paciencia y multidisciplinariedad. Ni megáfonos ni likes en su camerino. Ocho premios profesionales de sus propios compañeros por ser, estar y parecer sin secuelas de divismos. Y eso que ha sido Felipe II, el capitán Von Trapp, y el presidente del Gobierno. Combina lo clásico, lo contemporáneo, lo musical y lo minimalista rejuveneciendo con cada obra. Un habitual en las propuestas de Garci, Miró, Saura, Docampo, Narros, Plaza… Ni comodín, ni joker. Un as de corazones en las mesas donde se reparten los papeles que no se han mojado de cinismo.

Lea la entrevista íntegra en El Confidencial Digital

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s