Un ‘cazatalentos’ de brocha fina

Manuel Reina Sofía_4

Foto: Álvaro García Fuentes

Llevar la batuta de una casa en la que conviven Picasso, Dalí, Miró, Berlanga, Luis Buñuel y paisanos con ojos como platos debe ser interesante, intenso, impagable. Digo yo. Conseguir que aquello no acabe siendo la choza de una Bernarda Alba pop art es un logro que porta en su pechera Manuel Borja-Villel, un académico divulgativo esteta, acostumbrado a convertirse en interlocutor de andar por casa, ofrecerte su correo, re-explicar lo que haga falta.

Es miércoles, y hace más frío que en la sala del Guernica. Usted está aquí: en la quinta planta de la sección de oficinas del Museo Reina Sofía. En las antípodas de este edificio está la puerta al arte de nuestro tiempo. Allí, decenas de niños hacen cola con sus profes y sus seños. Unos con uniformes. Otros de excursión. Hay vida entre estas paredes gruesas donde al arte contemporáneo irradia con fuerza.

El director del Museo es don Manuel, pero su gente le llama Manolo. Ni Escobar, ni el del bombo. Manolo, el jefe desde hace diez años y de la casa casi de toda la vida.

Un café de máquina. Un vaso de agua. En su despacho, mientras entra el poco sol de febrero por estas cristaleras que no le separan del mundo, desenfundamos la paleta de preguntas. ¿Un Kandinsky? ¿Un Rothko? ¿Un Juan Gris? ¿Un Pistolleto de esos de zafarrancho de orden y limpieza?

Entrevistamos al colgador de lienzos del pasado reciente, el presente continuo y el futuro incondicional sobre las paredes de España. Un cazatalentos de brocha fina.

Leer la entrevista íntegra a Manuel Borja-Villel

Anuncios

Un libro, una ilusión

DVYFIORXcAEIqoK

He escrito mi primer libro. Ha sido una aventura estupenda. Intentaré tener ya siempre un libro abierto hasta el final de mis días. Escribir nos hace cómplices del futuro de la sociedad. Al menos esa es mi intención. Este primer libro es un collage periodístico. 45 entrevistas para un retrato. En lenguaje pop de mi tiempo, para la gente de mi tiempo, con los pies en la calle y la cabeza trascendiendo el ruido genial del asfalto y del bosque. Y con esencias biográficas de buen humor, claro.

Llegan ecos. Positivos. Esta reseña del Club del Lector es la primera escrita que he encontrado.

En esta entrevista que publican en la web de Alfa y Omega hablo sobre En la tierra como en el cielo.

En la página web del Opus Dei se hacen eco también de este proyecto.

Si te gusta leer. Si te gusta dar una oportunidad a los escritores novatos como yo. Si te interesa el personaje. Si no te interesa nada. Si no tienes prejuicios. Si tienes noches de insomnio. Si tal, o si cual. Me encantará recibir tu comentario sobre estas páginas, para aprender y mejorar.

Tienes el libro disponible, por ejemplo, en:

Librerías Troa

La Casa del Libro

Amazon

El Corte Inglés

Casablanca

Imosver

Muchas gracias. Y felices libros nuevos.

 

 

 

Harding: el periodismo sólo para el pueblo

39329027164_4f18055b4d_k

Foto: Álvaro García Fuentes

Hasta hace pocas semanas, James Harding era el director de BBC News. El centro del universo periodístico del mundo. Ahora arranca una nueva etapa laboral centrada en internet que iremos conociendo poco a poco y en donde su experiencia como director de la televisión pública más grande del planeta, como director de The Times, como pieza clave en la redacción del Financial Times serán los cimientos de su futuro laboral. Ahora que las redacciones descartan a los periodistas veteranos, Harding inicia una nueva aventura profesional y muchos periodistas españoles le siguen la pista muy de cerca.

Harding ha venido a Madrid a decir que el periodismo merece la pena sólo si es una profesión seria para la sociedad. Ni el valle (Silicon Valley, la tecnología), ni la colina (Capitol Hill, el poder político). La gente. En su opinión, esa es la única línea de futuro acertada aprovechando las ventajas de Internet. Apasionado de la tecnología “la mayoría de lo que ocurre en la red es positivo”, reconoce que Internet se encuentra en manos de periodistas ajenos al poder de la tecnología con intereses, y al poder de la política con delirios de control.

 

Internet, independencia y calidad

El periodista británico ha insistido en que el reto de la independencia es el que más apremia. La calidad y la independencia harán rentable los medios, incluso sus trabajos conseguirán ser productos de consumo que se pagan, que se necesitan, como demuestran ya las estadísticas de suscripciones que reflejan “una tendencia que se está acelerando, también entre la gente joven”. Para él, lo que vemos ya con Spotify o Netflix lo acabaremos viviendo con el periodismo libre.

A Harding, que acaba de abandonar el medio público en la cumbre del prime time, el periodismo digital está consiguiendo volver a pegarse al pueblo “con una proximidad de calidad”. Para eso los muros de pago no son ni muros de lamentaciones, ni muros infranqueables. Son, más bien, puentes que se pagan, porque se valoran.

El periodista inglés que empezó a dirigir The Times con 38 años mira el futuro del periodismo con optimismo, pero sin ingenuidad. “Es el mejor momento para ejercer esta profesión desde la aparición de la televisión”, sentencia. Pero ya no será lo mismo. Harding considera que hace falta dar al pause y fomentar dos propiedades del nuevo periodismo: un volumen justo (menos noticias, slow news, pero de más calidad), y una velocidad apropiada, que vuelve a los orígenes de la profesión, esquiva el ruido de las prisas y los intereses creados, y por tanto mejora el producto.

De la actividad de Harding en estos días entre colegas, su conferencia en la Fundación Rafael del Pino ha sido el epicentro y su defensa de una libertad de expresión “en medio de la revolución moralmente confusa” que viven nuestras sociedades. Allí ha puesto al pueblo entre el valle y la colina mirando Internet “con un optimismo radical”. Allí ha destacado la necesidad de un periodismo auténtico “que cante las verdades al poder en nombre del pueblo”. En un encuentro con centenares de periodistas y estudiantes de Comunicación, Harding ha pedido “resetear la relación entre medios y sociedad” convirtiendo el periodismo “en un festival de música donde periodistas y público crean juntos las noticias”, expulsando del concierto las manipulaciones, los sesgos, “la escalada de propaganda”, la posible soberbia de una profesión falible y la falta de profesionalidad.

 

Un “brexit” periodístico para alejarse del poder

Harding ha insistido en que estas ansias de periodismo de calidad no son sólo deseos de futuro, sino realidades presentes ya en muchas redacciones del planeta, y está convencido que las nuevas generaciones de profesionales “nacidos en la era de Internet” saben ya vivir como periodistas y ciudadanos y ejercer como ciudadanos y periodistas. Porque su envite es que surja un “brexit” contra el binomio poder teconológico-poder político con el empuje de un renacido periodismo como misión social.

Los periodistas españoles que se han codeado con Harding estos días han mirado a la BBC como el eterno referente, como el mejor modelo de los posibles. Han dialogado sobre el brexit y los medios, sobre Cataluña y la imparcialidad, sobre la independencia de nuestros medios públicos. Sobre la mesa de un Harding más libre que nunca y siempre cercano y afable, se ha puesto el debate de las brechas salariales, la necesidad de trabajar por la igualdad laboral, especialmente en los medios públicos. Igualdad justa, que prefiere llamar el periodista británico, “porque no se trata sólo de equiparar sueldos entre hombres y mujeres, sino conseguir que un medio como la BBC sea la institución en la que cualquiera pueda entrar y tener éxito. Que sea un medio tan conectado con la realidad gracias a lo bien representada que está toda la sociedad en su propia plantilla”.

Harding ha venido a Madrid para invitar a sus colegas y a los futuros periodistas a “salir de las cápsulas” como la manera más certera de reinventarse y reinventar una profesión que tuvo sus colinas, y sus valles, y necesita volver a convertirse en espejo, “en plaza del pueblo”.

Publicado en http://conversacionescon.es/james-harding-el-periodismo-solo-para-el-pueblo/

El otro toro de Osborne

81ab4cb0-5794-4b4b-b0b2-5410d6041518

Foto: Álvaro García Fuentes

Patriarca del buen rollo sin trampa ni cartón. Habitual en sus pantallas desde hace casi cuatro décadas. Entre el sofá, la cocina y dos copitas, los sujetos más activos de los titulares se ponen las babuchas en directo. Su casa es de todos, pero especialmente, de su familia. Su ilusión real es que don Juan Carlos de Borbón llame al timbre. Igual le hace una visita a Bruselas a Puigdemont. Ya no tiene interés en que Pablo Iglesias asome por sus cámaras. No cree que Rajoy siga siendo presidente tras el Lluvia de estrellas de su programa. Sí cree que Albert Rivera será el número uno de Moncloa. Julio Iglesias, Felipe González y Paolo Vasile no se animan a entrar en su plató. Otros piden cancha insistentemente. Natural, bonachón, grato. Está muy lejos de sentirse un semidiós en vaqueros, y muy cerca de buena parte de España.

Lea la entrevista íntegra a Bertín Osborne en https://www.elconfidencialdigital.com/medios/buen-confesor_0_3083091691.html

Artistas, periodistas y chupópteros

micro

En las últimas 24 horas he recibido estos dos mensajes a sendas propuestas de entrevistas:

Hola Álvaro,

En este momento es imposible atender tu petición. La promoción de XXX ya ha finalizado. Nos queda la gala de los Premios Forqué este sábado y nos metemos de lleno en la gira. Estrenamos el día 20 y estamos con todos los ensayos musicales. A partir de entonces tenemos conciertos todos los fines de semana y la promoción se queda exclusivamente para atender a los medios locales de cada ciudad donde va a actuar. Hemos estado haciendo entrevistas desde el lanzamiento del disco en octubre y hasta diciembre. No sé si la discográfica planteará alguna rueda de entrevistas con alguna acción promocional, pero según agenda no hay mucho tiempo material. Lo siento. Saludos.

Hola Álvaro,

Soy XXXXX, de XXX. Encantada de saludarte. Agradezco mucho que te hayas puesto en contacto con nosotros y tu interés en entrevistar a XXX pero lamento decirte que no será posible puesto que en estos momentos el actor no se encuentra promocionando ningún trabajo. Gracias igualmente por haber pensado en él. Un saludo.

¿Os llaman la atención?

A mí, sí. Mucho. Jefes de prensa –presuntamente periodistas- que utilizan a los medios sólo como instrumentos de marketing. Me parece un error gordo. Pierden mucho los representados. Si no hay nada que vender, no hay contacto con los medios. ¿En serio? ¿Así, siempre? Esto es casi como lo de sin preguntas no hay cobertura, pero con promociones de discos/pelis/obras de teatro, no hay entrevistas.

Un plantón gordo a estos chupópteros ya, hombre.

Buenagente

16674

Mire. He visto a un hombre meter varias pilas gastadas en un buzón de reciclaje. Con mimo. Y hay que agacharse, porque la operación no es cómoda.

He visto también a una señora recogiendo los excrementos de su perro con ilusión –se nota, se siente- de que no queden restos sobre la acera. Y no había nadie cerca. Sólo yo miraba por la ventana.

He visto una chica joven que le ha dejado su asiento a una mujer embarazada. En el metro. Le ha cedido el sitio con una sonrisa y una pregunta. ¿Dé cuántos meses estás? De seis. Mucho ánimo. Guiño. Guiño.

He visto –de oídas- a Morat cantando en la consulta de un niño que necesita una médula. Al pequeño José María le hacía ilusión. Y fueron, a un directo. Sin prensa.

He visto a un caballero esmerándose en clasificar los restos de basura de su santo domicilio. Bolsas de colores. Cubos diversos. Un puzle sólo apto para personas con encanto.

He escuchado de refilón un “buenos días” a la kiosquera. Un “gracias” al señor que barre las calles de mi barrio. Un “faltaría más”, al farmacéutico. Un “cuídese”, al médico de familia. Un “mamá, te quiero con toda mi alma” más gesto de beso en una de las pocas cabinas de teléfonos que queda con vida en el planeta smartphone.

He visto cartas a mano que siguen cayendo en el buzón postal. Jóvenes en un asilo, con sus palabras bienintencionadas, escuchando sin cobrar. Cine social. Periodismo comprometido. Cultura activa contra las desigualdades, las libertades con burka, el consumismo sin alma y los pisamierdas del poder.

Hay pro-vidas que se dejan la idem por convertir los embarazos no deseados en futuros ilusionantes. Sin infiernos. Con corazón. Me lo cuentan: ahí, a puerta de calle, un sábado tras otro sábado de frío, calor, o indiferencia.

Hay protectores de animales que también se dejan la piel en el empeño de cuidar de la naturaleza.

He oído, visto, tocado y hablado con gente buena. Que no salen en los análisis estridentes de las sociedades contemporáneas, dónde emergen más los que matan, roban, y violan los derechos, cada vez con menos impunidad.

Gente buena, aunque Fito sólo cante a los truhanes. Aunque el telediario sea una morgue de humanismo descafeinado.

Gente buena. Como usted.

¡Gente buena! Hay que decirlo más veces. Porque lo que vemos por la calle es más real que lo que echan por la tele. Blanca Navidad. Blancas navidades abiertas los 365 días del año. Su turno.

***

Columna publicada en la Revista Palabra (diciembre, 2017).

Heras-Casado, orquestas a mano

Pablo-Heras-Casado-Dirige-manos-reflejan_ECDIMA20171207_0002_21

Foto: Álvaro García Fuentes

Aviones. Rascacielos. Escenarios. Aplausos. Batuta. Tesón. Al fondo, la Alhambra. Pablo Heras-Casado conquistó América, y después, como en un tablero del Risk, fue poniendo su música en cada orquesta del planeta. En vaqueros. De la mina floreció su talento cosechado en casa y ,después de picar entre conservatorios y coros de iglesia, lleva 22 años enteros en la picota discreta de la música cinco estrellas. Artista social en busca de las melodías que unen los pueblos y les hacen trascender del y-tu-más. Tras dos décadas prodigiosas, cree que nada es imposible, aunque sea difícil. Ni siquiera Cataluña. Heras-Casado es hijo de policía nacional, y se siente Marca España diga lo que diga la burocracia. Sobre el podio, atrincherado en la calle. De música celestial, sí, pero muy lejos esas nubes grises del egocentrismo cultural.

Lea la entrevista íntegra en https://www.elconfidencialdigital.com/vivir/damos-cuenta-trascendencia-social-escuchar_0_3053694604.html