DeMaría y la honestidad con duende

9e09d0e5-976f-4750-99b6-1f7ed3833e47

Foto: Álvaro García Fuentes

DeMaría es carne hecha a la parrilla jerezana, carrera de fondo sanluqueña, poesía romántica cocida a miel y vinagre. El David sin padrinos contra el Goliat de la industria musical, donde el único do-re-mi son los euros y la histeria de la fama. Entre asfalto y albero. Entre The Beatles y El último de la fila. Hijo del flamenco, hijo de su tiempo, hijo de las olas. Dos décadas después de subir Despeñaperros, el cantautor con pancartas de corazones acaba de parir un 20 años con sus canciones renovadas para siempre. Piensa que el éxito es caprichoso, manipulado y una cortina de humo. Confirma que la prensa rosa “destruye”. Denuncia que la radio fórmula es una ramera meneándose en las ondas. Poesía, sí. Pero no al gusto de los que tienen la sartén por el mango y cuecen a fuego lento a las personas. Maduro como un vino hecho padre, DeMaría marida escenario, agallas y pasión. Y ha vuelto en plan rockero para sonarnos a todos.

Lea la entrevista íntegra aquí.

Anuncios

Querido Equis:

11405575434_0db0e6cb5c_b

Querido amigo, que no pasas de las tapas de los libros:

Me alegra saber de ti de cuando en cuando, aunque vuelvas con la escopeta de tu sordera cargada. ¿Qué tal? ¿Sigues tan a gusto en el pasado entre añoranzas y ojalases que tuercen en grises tus gestos? Anímate a descubrir la belleza de nuestros tiempos, a pisar la misma calle que todos, a curarte de esa alergia a la realidad y ese miedo a los futuros que no son como dicen tus manuales escolásticos.

Me acuerdo de ti con frecuencia cuando leo los comentarios a noticias de la prensa digital. Te imagino disfrazado detrás de un pseudónimo echando gasolina a los que no piensan como tú y encima se crecen cuando atisban que te encienden los contrarios.

¿Sabes? Hay un mundo tan apasionante fuera de tus esquemas que me da pena que te lo pierdas. Al fin y al cabo somos amigos y prefiero no tener amigos amargados ante la imposibilidad de salvar el planeta de todos los males que contraataca tu botiquín. Pero bueno, nos conocemos desde hace tiempo. Tú sabes por dónde voy y yo sé de dónde vienes.

A veces me planteo si los hitos precedentes de tu biografía fueron así de encorsetantes o si no los entendiste bien. Lo hablaremos con unas copas, si no te parece mal poner un gyntonic entre nuestras maneras de afrontar el presente.

¿Sigues viendo todo lo nuevo como una provocación? ¿Mantienes esa obsesión por leer sólo a la gente que piensa como tú? Si es así, ¿cuántos libros quedan en tu biblioteca? Igual tu mundo es más Matrix de lo que piensas cuando miras por la ventana entre las persianas de tu maduro y desmoralizante pesimismo.

Oigo las ironías con las que te comunicas con el mundo. ¿Has pensando escribir un libro de autoayuda para sacarnos a todos del pozo de este optimismo adolescente que juzgas como filosofía frívola de huida hacia delante?

¿A cuántas personas has mandado hoy al paredón? ¡Ya eres todo un sin techo de la sociedad que debías colorear con tus aportaciones! ¿Sigues etiquetando la vida desde ese sillón de pana? ¿Continúas dirigiendo el barco con el mando a distancia de tu frágil responsabilidad?

No te culpo. Te comprendo. Por eso te escribo. A veces me entran ganas de mandarte una caca de goma como homenaje a esa fatua importancia que te arrogas desde hace años. No te lo tomes a mal. Me encantaría echar aceite a esa cintura de mármol de Carrara fabricada en un chino.

Nos vemos cuando quieras. Abrazo enorme y feliz primavera, my friend.

(Artículo de opinión publicado en la Revista Palabra. Marzo, 2018).

Encarnando a Forges

6z

Mañana es 22 de marzo. Primavera ya. Primer mes de la muerte de Forges. He hecho un experimento social-cultural con 5 adolescentes. No conocían al maestro de la viñeta. Hemos investigado su arsenal de dibujos. Han elegido las que más entienden. Se han puesto en las carnes de sus protagonistas. Y ha resultado esto: Encarnando a Forges

Ha sido un experimento casero sencillo. Pero, a la vez, hemos aprendido muchas cosas. Nada como sacarle jugo a la sabiduría ajena y mojarse un poco. Al final nos ha salido un bonito homenaje al Forges que nos hizo reír, pensar, actuar y no olvidarnos de las causas que nos hacen más humanos, más sociales y más mejores.

De la Torre, el actor-vigía del barrio

DYeRxo5XkAAHqAU

Foto: Curro G. Feliu

Llegó tarde, pero sin ira. Iba para comedia, porque “soy de Málaga, y soy muy gracioso”, pero las decenas de directores de primera que le quisieron en sus pelis acabaron perfilando en sus ojos al actor duro, silente. Entre poli bueno y poli malo. Entre topo y secreta. Entre Azuloscurocasinegro y Que Dios nos perdone. El hijo predilecto de Goya en los últimos diez años se prepara para los estrenos de El reino y Memorias del calabozo. Quiere rodar en inglés. Quiere hacer un musical de Mocedades. No quiere etiquetarse como el hombre que mataba fijamente con la mirada. Disfruta y agradece su trabajo. Es el actor de las gentes de barrio, de la pancarta clara cuando hace falta, y de las verdades como puños en un mundo de sedas rojas y guantes blancos. Es nuestro Eastwood, aunque a veces le confundan con Chuck Norris. La cara del thriller. El periodista-actor. El padre coraje. El malaguista. La balada alegre de trompeta. Un truhan del cine. Un señor fuera de plano. Uno de los nuestros.

Lea la entrevista íntegra aquí

Luz verde. Luz, en vena

Con Luz

Foto: Álvaro García Fuentes

44 años cantando. 36 entre 15 discos propios y mucho trabajo. Profeta en su tierra –Galicia, Asturias, Madrid, España- y en las tierras de otros –Francia, Grecia, e incluso China-. Auténtica. Rock, baladas, reggaeblues, y lo que el corazón lleve a su boca. Sin etiquetas, pero con denominación de origen. Después de mucha mili y un prestigio avalado por el respeto de públicos transgeneracionales, vuelve pisando fuerte con Que corra el aire. Número uno entre los álbumes más descargados en iTunes. La de Piensa en mí y No me importa nada es farmacopea contra la vidas tóxicas. Referente para muchas personas que necesitan volver a empezar sin saber a dónde agarrarse. Sinestesia entre el sonido ambiente de la calle y la grandeza de los días luminosos llenos de color-esperanza. El cáncer es su gran capítulo cerrado. La música, el que siempre estará abierto. Luz de faro. Luz de mesita de noche. Luz Casal.

Lea la entrevista íntegra aquí

En la tierra como en el cielo

«Don Javier tenía los pies en la tierra, la mirada en el cielo

Con Pilar Urbano sobre la tarima en un momento de la presentación. Foto: Álvaro García Fuentes

Justo el día en el que la tercera edición de En la tierra como en el cielo salía de imprenta, el primer libro sobre don Javier se ha presentado en Madrid. Se notaba en el ambiente que muchas personas han estado presentes en el evento por su cariño a un Padre que falleció hace ya un año y tres meses pero que, sin embargo, se siente vivo, cercano y estimulante.

Los parientes de don Javier ocuparon las primeras filas del improvisado salón de actos prefabricado en el hall del ISEM Fashion Business School, en la sede de la Universidad de Navarra en Madrid. Monseñor Carlos Osoro, que es uno de los entrevistados en este libro, también quiso participar en esta presentación de las primeras páginas que salen a las librerías en torno a un amigo suyo al que “yo llamaba Padre”.

Tras la bienvenida de Santiago Herraiz, director de Ediciones Rialp, intervino Marta Ripollés, sobrina-nieta de don Javier. “Yo no he tenido mucho trato con el tío Javier. Sí que he recibido algunas cartas suyas. No soy de la Obra, ni le conocía particularmente. Pero me he leído el libro, y desde entonces, le he rezado. Ha sido una sorpresa conocer mejor a la persona de Javier Echevarría, y ahora entiendo perfectamente que la gente del Opus Dei le llame Padre”.

«Don Javier tenía los pies en la tierra, la mirada en el cielo

El Cardenal Osoro quiso participar en la presentación del libro. Y yo, se lo agradezco mucho. Foto: Álvaro García Fuentes

Historias vivas para dibujar a don Javier

La periodista Pilar Urbano fue la encargada de presentar al autor del libro, Álvaro Sánchez León. Desde el principio, casi como se cocinan las páginas de En la tierra como en el cielo, las preguntas de Pilar, sus acotaciones –Urbano es la periodista que más ha tratado a don Javier y la que más tiempo de entrevista, sin duda, ha registrado su grabadora- y las respuestas de Álvaro fueron pintando el collage de la persona, el Padre, el pastor, el obispo, el amigo, el hombre, el buen hombre que confirman haber conocido en primera persona los 45 entrevistados en este bosquejo periodístico.

Sánchez León explicó el porqué del título destacando que “lo que cuentan las personas que han vivido, conocido y trabajado con don Javier muestra que era una persona con los pies en la tierra, la mirada en el cielo, y el corazón en la gente”. Subrayó que la primera frase del libro –Javier Echevarría es de Nadal- “es toda una declaración de intenciones. Me interesaba conectar a don Javier con mi siglo y con mi generación. Me interesaba hablar de un obispo pegado a la tierra batida, deportista, luchador, ganador y derrotado a veces, heroico, sonriente, estimulante, moderno, atractivo también para esas personas de mi edad que andan en vaqueros por las grandes ciudades, en el metro, por la calle, con sed de felicidad. Este libro no está escrito sólo para las personas de la Obra. Ni mucho menos. Yo escribo estas páginas para todas las personas que quieren conocer mejor a uno de esos rostros que hacen creíble el mensaje cristiano en medio de nuestro mundo”.

 «Don Javier tenía los pies en la tierra, la mirada en el cielo

Algunos de mis amigos y colegas que quisieron acompañarme en este día especial. Foto: Álvaro García Fuentes

Un hombre que ha dejado poso

Preguntado por Pilar Urbano, el autor de este primer texto sobre don Javier contó historias con alma, corazón y vida, de las que salpican todo En la tierra como en el cielo. Sobre la tarima salieron historias sencillas pero ilustrativas del valor de la amistad, de su amor a la Iglesia, de su afán de secundar las iniciativas de los Papas con los que ha convivido, de su relación filial con el Papa Francisco, de su papel en la presencia del Opus Dei en la opinión pública y del poso que ha dejado su figura, por ejemplo, en el ámbito de la Curia romana, como concreta en el libro el Prefecto de la Casa Pontificia, Mons. Georg Gänswein.

Pilar Urbano siguió pidiendo al autor pinceladas que dibujan a don Javier y su amor al mundo, la dimensión universal de la Obra, el orgullo del Padre y las historias de personas de la Obra de diversos países y en diferentes situaciones que don Javier ha seguido con especial atención.

No era fácil contar tantas historias que sirven para conocer mejor a don Javier sin desvelar todo el libro. En cualquier caso, las ventas indican que hay ganas de leerlo, y que a los lectores les está entusiasmando conocer de primera mano muchos detalles de cómo era un hombre en la tierra que mira al cielo.

El autor del libro lo tiene claro: “El motor de En la tierra como en el cielo es su personaje principal. Don Javier es un hombre tan de nuestro tiempo, tan humano, tan cercano, tan auténtico y tan imitable, que es lógico que estimule desde el cielo lo que siempre hizo sobre el terreno de juego: tirar de todos para arriba”.

Vídeo breve de la presentación

Crónica de la presentación publicada en La Razón

Pieza del telediario diocesano de la Archidiócesis de Madrid

Entrevista en El Espejo de la COPE del 12 de marzo de 2018.