• A sus 91 años, Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) no parará nunca. Una biografía sin cuelgabotas. Con una voz clara, cargada de bonhomía y sentido común, este ingeniero industrial, profesor del IESE durante más de tres décadas, autor de éxito a sus 75 con La crisis ninja, y patriarca de una familia de 91 miembros, es un referente moral de andar por casa sin asomos de moralismos. Un señor con poso que habla de la vida de verdad como quien sirve un café.

    Su casa en San Quirico, su Zaragoza natal, las anécdotas con sus nietos, los desayunos con amigos y su afán por no quejarse, mirando con esperanza el presente y el futuro, forman parte de un ecosistema que podría parecer costumbrista, pero que es, en realidad, una forma constructiva de resistencia. Vivir sumando, con estilo, con honestidad y con sentido del humor, es una forma de dejar huella profunda sobre el asfalto de nuestro tiempo.

    Mucho pico y mucha pala. Acaba de publicar Todo lo que te hace feliz (Espasa): un libro que es camino, surco, forja y alas. Sin recetas, pero lleno de pistas para ser una persona cum laude en un mundo desorientado. Si lo hubiera escrito un coach de ocasión no habría sido lo mismo. Y está a punto de dar a luz un pódcast sobre el más allá hecho carne que promete despertar mil preguntas interiores. No hay stop para los emprendedores vitales.

    Barcelona. Mar de fondo. Energía y libertad, como una canción de Serrat. Mirando de reojo a la Sagrada Familia charlamos sobre la felicidad, el envejecimiento, la reciedumbre, la fe y el valor de ser normal. Junio puede ser, también, un mes para el reset.

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  • Hay cuerpos que se apagan y almas que se encienden. Jordi Sabaté Pons (Barcelona, 1984) es voz sin voz. Fragilidad y coraje. Hace once años le empezaron a flojear las manos. Debilidad progresiva no dolorosa. Hoy empuña con fortaleza y decisión una batalla que lidera como una misión inesperada hasta sus últimas consecuencias: luchar contra una enfermedad que puede robar las palabras sonoras, el movimiento y la respiración, pero nunca la dignidad.

    La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una patología degenerativa del sistema nervioso que afecta a las neuronas motoras del cerebro y a la médula espinal. Del decaimiento, a la parálisis. De la parálisis… a la muerte. Eso, al menos, hasta que la medicina y la ciencia consigan ponerle un bozal y le corten las alas: 17 diagnósticos a la hora, 120.000 nuevos casos al año en todo el mundo y tres muertes al día en España.

    Acaba de sobrevivir a nueve horas de apagón impune. Como su patrón, Jordi es un caballero enfrentándose a un dragón.

    Habla con la mirada. Vive a empujones. Escribe sacudidas con sus ojos. Comunica con potencia, pero sin vestigios de amargura. Es un antivictimista sin capa. Un antisistema contra la desesperanza. Un irónico despiertaconciencias. Quiere vivir en un país donde morir es la opción políticamente correcta. No es una metáfora.

    Postrado, ha levantado la opinión pública hasta colocar la ELA en el debate callejero y virtual. Testimonio. Interpelaciones. Reivindicaciones. Ha resucitado un cadáver lacerante que andaba en los cajones no electoralistas de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados desde marzo de 2022. La Cámara Alta aprobó la Ley ELA en octubre de 2024, pero casi un embarazo después, sigue sin asignación presupuestaria. Mientras fallecen lentamente los pacientes impacientes, el papel rubricado existe, la ley se ha vendido a titulares, pero no se puede ejecutar. Y ejecutar es el verbo más apropiado.

    Jordi es un altavoz de carne y hueso. No lucha por sí mismo, sino por los más de 4.000 pacientes de ELA en España, muchos de ellos abocados a un barranco oscuro y sin red. Con su labor ha conseguido que la sociedad española entienda que no se trata de reivindicar foco para una enfermedad rara, sino de un reto ético global.

    El activista inmóvil vive a tope y al límite. Su eco sordo brilla entre tanto silencio de gente con prisa. No deberíamos esperar a que le hagan la película. Dicho esto: Sabaté es tan inteligente y sensible, que se toma su propia historia con un realismo lleno de sentido del humor.

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  • Nos llegan unos versos en prosa desde Washington D.C. Es primavera. Vienen con torpedos de ideas profundas de paz, personas, fuentes, haikus, citas, versículos, imágenes, suspiros hondos de alegría, pensamientos digeridos y reflexiones de última hora respondidas con naturalidad ante una pregunta que bota en la conversación.

    Al leer, se remueve el hula-hoop de la astenia egocéntrica con unas ganas intensas de abrir los ojos, abrir los oídos y abrir la boca en un ¡oh! de asombro urbano sin necesidad de recluirse en la trastienda de la realidad.

    Habla, escribe y golpea con dulzura Marcela Duque (Medellín –Colombia–, 1990). Filósofa. Poeta. Autora de estas letras que no pueden plastificarse de tedio en un vivero prefabricado: “Mira esos tulipanes. / No sé tú, / pero los miro y quiero ser mejor persona”.

    Autora, también, de Bello es el riesgo –Premio Adonáis 2018– y Un enigma ante tus ojos (2024). Y de una tesis recién depositada sobre el pensamiento icónico en el Fedro, de Platón.

    ¿El verso que mejor aquilata su poesía? Un haiku de Enrique García-Máiquez en el que piensa con frecuencia, porque define bien su vida y su profesión, y, por tanto, su poesía: “La luna llega / como mi vida, plena / de luz ajena”.

    La primavera en la capital de Estados Unidos es “una especie de orquesta con varios crescendos de magnolias, cerezos, tulipanes y azaleas”. Colores. Olores. Valores. Motores. Signos de admiración.

    “Marcela” viene de “Marte”. Valentía. Fuerza. Coraje. Esperanza. Guerrera: filósofa y poeta en el siglo XXI. Pocas maneras más positivas de arriesgar con optimismo. El otro sueño americano donde no gobierna la tiranía de la máxima eficiencia. Costa por costa: a 42 horas en coche y en línea recta de Silicon Valley.

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  • No hay palabras. El 14 de agosto de 2023, el esplendor de los Picos de Europa se convirtió, de pronto, en un pozo de tristeza. Ese día de vacaciones, Francesc Torralba (Barcelona, 1967) y su hijo Oriol madrugaron con ganas de compartir juntos la conquista de una cima. Era lunes y fue el último lunes.

    26 años. Vitalista. Toda una biografía luminosa por delante. Y, sin embargo, contra todo pronóstico, sin venir a cuento, desafiando todas las leyes de la paternidad, inesperadamente, cuando la flor estaba en su máximo apogeo, sobrevoló la muerte y se instaló la gran ausencia.

    Todos los detalles de este acontecimiento demoledor se cuentan en el primer capítulo de No hay palabras. El padre y único testigo relata cómo fue todo y cómo ha sido todo después de todo. El padre –filósofo, teólogo, maratoniano y docente– asume ese adiós y digiere, en público, los aprendizajes difíciles. Es increíble comprobar que sí hay palabras de luz para narrar la oscuridad del precipicio.

    Entre otras muchas cosas, Torralba es catedrático de Ética de la Universidad Ramon Llul, de Barcelona. Especialista en Søren Kierkegaard. De sus cien libros publicados, este es el más potente.

    Silencio. Con pisadas de seda, preguntamos sobre amor al dolor de un hombre con los ojos azules que palpita esperanza.

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  • ¿Es posible transformar el sufrimiento en una profunda humanidad? ¿Es posible hacer de la fragilidad el sostén de la belleza? Sophie Barut (Grenoble, 1972) es arquitecta de interiores, escultora, artista y escritora. Desde hace media vida tiene mil preguntas, mil sugerentes respuestas y ha dado mil pasitos hacia adelante en el camino hacia la esperanza después de que a los ocho meses de la inmensa alegría de su boda se apagara drásticamente la luz. Off. Fundido a negro.

    Cuando ella había cumplido 25, Cédric, su marido, salió una noche a hacer ciclismo de montaña para airearse después de un día de trabajo. Choque frontal contra un coche. Al volante, un conductor borracho. Meses de hospital. Muchas semanas en coma. Traumatismo craneal. Se desplaza en silla de ruedas. Habla muy bajo. Y sufre profundos problemas cognitivos que le impiden trabajar. ¿Por qué? ¿Por qué ahora? ¿Cómo? ¿Cómo se sale de este pozo inoportuno?

    Ocho meses después de las campanas de 1997 empezó un parto prematuro y fuera de guion. Casi tres décadas subiendo un himalaya inesperado. En la travesía, oscura muchas veces, ella misma se ha convertido en una Victoria de Samotracia de carne y hueso. De cera que arde y aleación metálica que brilla. Una casa en Lyon. Un marido. Cuatro hijos de entre 21 y 14 años. Una historia. Un arte.

    Sophie es una escultora francesa conocida por sus obras en bronce realizadas con la técnica de la cera perdida. Su trabajo explora temas como la fragilidad, la infancia, el equilibrio, la discapacidad, la fuerza vital interior, la belleza de la amistad o el amor. Moldea temas esenciales y los convierte en piezas sólidas como pilares.

    El año pasado publicó Volveré antes de que anochezca (Rialp, 2024). Sur de Francia. Invierno. Luces. Conversación. On.

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  • Sebastián Álvaro (Madrid, 1950) es el rostro y el alma de Al filo de lo imposible, un programa de televisión que llevó a las casas de toda España la épica de las grandes montañas y los confines del mundo. Durante décadas, este explorador de la naturaleza y del ser humano ha mostrado que la verdadera aventura no es la conquista, sino el aprendizaje.

    Bajo su dirección, las cumbres del Himalaya y los desiertos inhóspitos se convirtieron en escenarios donde la solidaridad, la resistencia y la humildad cobraban un protagonismo único. Sebastián no sólo ha narrado gestas extremas; ha conectado esas hazañas con los retos cotidianos de quienes enfrentan sus propios ochomiles a pie de asfalto. Maestro del riesgo responsable, filósofo de las alturas y narrador del silencio. Su legado es una brújula para quienes buscan en la naturaleza y en la vida claves para las grandes preguntas y respuestas.

    Sus dos últimos libros son cumbres convertidas en páginas. En Mis montañas traza una cartografía íntima donde cada cima escalada es un capítulo de las enseñanzas del camino y un espejo de sus convicciones más profundas. En Everest: Una historia de superación nos lleva al techo del mundo para explorar su majestuosidad y para reflexionar sobre la capacidad de superación, el sacrificio y el respeto que requiere enfrentarse a los gigantes de la naturaleza. Ambos libros son mucho más que narraciones de aventura. Como su propia historia.

    En un repecho de la librería Desnivel, una joya de Madrid, hablamos sin crampones, porque no hay hielo que romper. La naturalidad de la naturaleza se desliza con conocimiento propio. Ascendemos.

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  • Rémi Brague (París, 1947) es un pensador francés especializado en historia de las ideas y filosofía medieval. Es particularmente conocido por su trabajo sobre la relación entre la filosofía, la religión y la cultura occidental, y por sus reflexiones sobre la crisis de la civilización occidental contemporánea.

    Ha trabajado extensamente sobre la influencia de la filosofía griega en el pensamiento cristiano y en la formación de la identidad europea. Es un defensor de las raíces cristianas del Viejo Continente y un crítico de los excesos del secularismo contemporáneo y del relativismo cultural.

    Su enfoque filosófico se caracteriza por un intento de recuperar las grandes tradiciones del pensamiento, como la filosofía clásica y la teología medieval, para entender los dilemas y los desafíos del mundo moderno.

    Sus obras más destacadas son La sabiduría del mundoEl destino de Europa y La filosofía del islamMartin Heidegger y Leo Strauss están en su recámara filosófica. C.S. LewisChesterton y, en otro orden, el humorista Pelham Grenville Wodehouse, son los tres británicos que compensan el background del resto de su visión sobre el mundo.

    Brague se sitúa en una tradición filosófica que busca preservar una visión profunda del ser humano y de su lugar en el mundo, frente a las tendencias que reducen al hombre a una criatura biológica o económica. Se interesa por los temas de la trascendencia, la libertad y el sentido de la vida, y está comprometido con la preservación de las grandes tradiciones de la sabiduría.

    A sus 77 primaveras, el pensador francés ha hecho parada en Madrid para participar en sendos actos organizados por la editorial Encuentro y la fundación Neos. A la hora en la que la gente de su edad está en mitad de la siesta, abrimos una conversación profunda mirando al futuro con carácter constructivo. Su mujer le acompaña en esta entrevista y esa mirada de escucha lo dice casi todo.

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  • Violeta Dávila (Cádiz, 1980) es una “agitadora cultural” que construye puentes. Ojeadora de tendencias. Tasadora de verdades en un bazar donde hay oro, plata, incienso, mirra, barro y heces. A veces, en sentido literal. Como en botica.

    Bibliófila. Evaluadora de propuestas interesantes levantadas sin muros. Especialista en poner la oreja y acercar el megáfono a quienes no han venido a la cultura a hablar de sí mismos, sino a dialogar, a reflexionar en voz alta, a fortificar sociedades maduras, libres, inquietas y con honesto espíritu crítico.

    En enero de 2015, esta gaditana con mar de fondo cofundó Cooltural Plans, “porque no encontrábamos espacios que acogieran nuestras inquietudes en la oferta cultural madrileña de entonces”. Esta iniciativa “nació con vocación de sacar la cultura de su contexto habitual y acercarla a la gente de una forma diferente y disfrutable”. De aquel paso surgió después Be Cooltural, una agencia creativa de gestión y comunicación cultural que mantiene “una vocación divertida y transformadora”.

    Estamos en la Fundación Ortega-Marañón. Chamberí. Madrid. Aquí se despliega hasta abril una exposición fotográfica titulada “Inteligencias. El dilema del poder humano: de las alucinaciones artificiales al imaginario colectivo”. La visten obras, sobre todo, de Luis Gaspar, pero también de PerejaumeBleda y RosaJoan Fontcuberta y Jordi Bernadó, cedidas por la Colección Banco Sabadell.

    La muestra es una reflexión en 3D sobre la interrelación entre inteligencia humana, inteligencia artificial e inteligencia colectiva. Y acaba con esta cita de José Ortega y Gasset en El tema de nuestro tiempo (1923): “El caso es que la realidad, como el paisaje, tiene infinitas perspectivas, todas ellas igualmente ciertas y auténticas. La única perspectiva falsa es la que afirma ser la única”.

    Con semejante sentencia como punto y final de la exposición, y cien años después, inauguramos esta conversación sobre perspectivas de la cultura de nuestro tiempo entre Ortega, Marañón, la vida y Dávila.

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  • Foto: Laura Guerrero.

    Laura Ferrero (Barcelona, 1984) es, sobre todo, narradora y lectora. Escritora: Piscinas vacías (2016), Qué vas a hacer con el resto de tu vida (2017), La gente no existe (2021) y Los astronautas (2023). Periodista. Guionista. Filósofa.

    ¿Sus temas fetén? Las complejidades de las relaciones humanas, la soledad, el duelo, la memoria, el vacío emocional. Las desconexiones de la vida. La fragilidad íntima. El paso del tiempo. Las huellas que dejamos en las personas.

    ¿El estilo? De interior, minimalista y profundamente reflexivo. Prosa sencilla, pero cargada de significados. Sus historias conectan con el lector sin maquillaje. Palabras limpias y directas para transmitir mundos abstractos tan poliédricos como cada uno de nosotros mismos.

    Ha escrito en ABC y en El País. Sensible y sobre roca. Impermeable a lo superfluo. Ajena a la tiranía de los bandos, la monocromía, la sintonía previsible y los trajes políticamente correctos. En el punto medio de muchos dogmas. Centrocampista en las bibliotecas moviendo con soltura el balón entre bastantes lectores fieles. Casual. Saludable. Enriquecedora. Natural.

    En plena no crisis de los 40. Mientras mece la primera cuna. A un puente aéreo de distancia, nos lanzamos a esta piscina llena de conversación.

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  • Ilustraciones: Pablo Uría

    Según el último Informe del Sistema Nacional de Salud publicado por el Ministerio de Sanidad, el 34% de los españoles padece algún problema de salud mental. En el caso de las personas de entre 50 y 85 años, esa tasa se eleva hasta el 40%. Y, a partir de los 85 años, la prevalencia se desata hasta el 50%.

    En las historias clínicas de adultos registradas en los centros de salud del país, destacan llamativamente los trastornos de ansiedad y la depresión. Entre pacientes infantiles y juveniles, también sobreabunda la ansiedad, pero los trastornos de aprendizaje y los relacionados con las adicciones escalan peligrosamente.
    ¿Qué nos pasa? Responder a esa pregunta no es fácil, porque los factores biológicos, psicológicos y sociales que nos afectan negativamente son muy diversos y dependen de muchas circunstancias.

    ¿Cómo podemos afrontar esta pandemia desde nuestras casas? Cuatro psiquiatras y una psicóloga de la Clínica Universidad de Navarra nos ayudan a mirar a nuestras familias para ver qué agentes tóxicos pueden dificultar la salud mental y para reflexionar sobre, hasta qué punto, el clima del hogar puede ser una ventana de aire fresco para prevenir o afrontar tendencias, trastornos o enfermedades graves que llaman a nuestra puerta con vehemencia en este momento de la historia.

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