El Scorsese de Los Pajaritos

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Foto original: Julio Vergne

El Scorsese de Los Pajaritos llega a los rodajes americanos con patinete. Su silla de director es de rayas de playa y de aceras de barrio. Después de cinco años en un videoclub. Después de un tiempo amenizando las jornadas cantando en el metro. Victoria Abril le dio un empujón y se metió de cabeza en Hollywood. Casi dos décadas lleva escribiendo y grabando al filo de lo imposible. Adicto al reto salvaje. El sevillano rueda como churros aquí y allí, y a dónde el corazón le lleve. El sueño americano existe y tiene acento andaluz y fama de campechano, de buenagente, de quillo sin peinetas de oropeles insulsos. Después de unas cuantas series yanquis y de decirle a Spielberg que no, at the moment, acaba de parir con toda la ilusión del alma su criatura cinematográfica más madura: una película que es para ver en tablaos. Se llama Adiós y está en el punto medio entre su infancia y el ya-sa-hecho-un-hombre. Un Camarón contracorriente. Un taconeo de entusiasmo fílmico. El joven que se codea con extraterrestres al otro lado del charco ha venido a partirse la camisa con un quejío flamenco que más que un adiós es un qué-ganas-tenía-de-estar-en-casa, my friends.

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Como Jonás dentro de la ballena de Amazon en el ‘black friday’ español

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Más de 1.700 millones sobre el tapete de internet. Cerca del 66% de los españoles diciendo “me gusta-me lo compro”. Más empleados, más envíos, más repartidores, más oportunidades. Esa es la cara A del black friday, la revolución del comercio asentada en España después de siete años en marcha y que cada año sube un escalón del 10% en ventas, personal y paquetes que llaman a su puerta. La cara B habla de consumismo maleducado, de riesgos para el medioambiente, de negocio centrado en bastantes rebajas falsas, peores materiales y explotación laboral. Todo lo negro tiene antes sus cotas de grises. Desde el epicentro del black friday español -un centro logístico de Amazon a 15 kilómetros de Madrid que mide como once santiagosbernabéus– y mientras corren por las cintas transportadoras las cajas que usted ha pagado, analizamos los datos de un nuevo modelo de consumo y le ponemos la alcachofa a los que apostatan de la fiesta del gasto y a los que “nunca jamás” han comprado en Amazon, porque mientras haya tiendas, prefieren palpar, pasear y probar antes de pagar.

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Coronado: y el galán se hizo ‘malote’

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Coronado de prestigio, de proyectos, de presente, de futuro, de pasado, de cuerpo y de alma. Con ese rostro que lleva dentro de nuestras casas desde hace tantos años que nos parece un familiar, un vecino, uno más de los nuestros. En vaqueros de andar sin oropeles. En las orejas de un sofá, a medio metro, escuchamos a un actor que también es voz, pero que, sobre todo, quiere ser Jose, a secas y sin tilde, sin más focos que los necesarios para seguir adelante en una carrera que le tiene entusiasmado a sus 62 primaveras.

Lea un resumen de la conversación aquí, y disfrute la entrevista entera en la revista Influencers del mes de octubre.

Consultar la entrevista en PDF: Jose_Coronado (1)

El ‘francotirador’ de Ciudadanos: tres años disparando a Albert Rivera

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Todo el día persiguiendo a Albert Rivera, rozando su nunca. Apuntando y disparando. Con una obsesión en el objetivo, como de yonqui. Click, click, click. Pedro Ruiz llevaba tres años caminando los mismos pasos del ex presidente de Ciudadanos y ahora está como huérfano de la persona que copaba muchas horas de sus días, muchos días de sus meses, muchos meses de estos tres años “que me han parecido cuatro décadas de enorme intensidad”. Sin que se note. En la sombra. Como un León-el-profesional del tiro al blanco. Como un francotirador de momentos. Pedro Ruiz ha sido el fotógrafo de cámara de Albert Rivera.

Lea el reportaje íntegro en El Confidencial Digital

Marian Rojas y el poder a nuestro alcance de hacer que nos pasen cosas buenas

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Fotografía: José Juan Rico Barceló

Entre el «imperativo de felicidad» y las altas tasas de depresión navega una sociedad conectada más a las pantallas que a las personas. En medio de esa tensión existencial, la psiquiatra Marian Rojas relativiza los dramas, elogia la tristeza, fustiga  las ansias de perfeccionismo y reivindica el miedo. La discípula más aventajada de Enrique Rojas, su padre, exige el «modo avión» en un universo que gira en «modo supervivencia». Autora de Cómo hacer que te pasen cosas buenas, habla en plata de comerse el mundo en dosis equilibradas de conocimiento propio.

Lea la entrevista íntegra en la revista Nuestro Tiempo

Víctor Küppers y qué bello -y realista- es vivir con entusiasmo

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Ni gurú, ni coach, ni experto. Juntaideas con talento para servirlas en público y provocar el fondo interior de las personas de las gradas. La verdadera revolución de las sonrisas exprime la psicología positiva y convierte sus enseñanzas en jugo de vida sana. En el año 2000 se cayó del caballo y lleva casi dos décadas removiendo el gallinero hablando, entre otras cosas, de vivir con entusiasmo. Ni recetas, ni mundos ideales. Más aristotélico que platónico. Baja a la inteligencia del podio del reconocimiento social y sube a la bondad y a la compasión. Incita a ser alegres siendo amables y a pensar en la estrategia de nuestras vidas para que lo más importante sea lo más importante. Mucha gente paga por oír su compendio de sentido común diseñado para reflexionar en pause, porque la urgencia de la vida no nos deja sentir los latidos de cada instante. Demuestra que “lo de querer es poder es mentira”. Destaca que “decir te quiero no es cursi”. Y anima a sacar la ternura del baúl de los tabúes. Insiste en que “la vida no es Instagram”, pero puede ser maravillosa por el poder de la actitud.

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Pastora Soler: oro sobre bodas de plata de la voz-tsunami

Foto con Pastora Soler

Foto: Álvaro García Fuentes

De niña a madre en un cuarto de siglo sobre las tablas. Con sus cumbres y sus bajadas a la mina. Empezó siendo “la nueva Marisol” y en plena madurez parece un mix con sabor propio entre Celine Dion y Rocío Jurado. Ha llenado de música casetas de Feria de Abril, iglesias, teatros reales, óperas de El Cairo, discotecas, fiestas de pueblo, y muchas casas de España que enchufan sus compases para sentir cosas hondas. Profeta en su tierra. Torera y leona. Fue hit en Turquía con Dámelo ya. Puso de traje largo a los frikis de Eurovisión y nos sacó de la postración de los perdedores habituales. Después de La tempestad de su miedo escénico pisó fuerte volviendo al ruedo hecha una Pilar en calma. Desde que la descubrió el ojeador de Lola Flores han pasado unas bodas de plata, pero Pastora Soler sigue siendo novia de un país que oye con la boca abierta ese tsunami de voz que arrasa con cualquier esbozo de gris. Justo antes de dar a luz acaba de parir un disco que se llama Sentir y que es solo la segunda sevillana. La de mirarse, la de saborear los pases lentos. El farolillo lleno de pasión ilumina una carrera en pleno ecuador.

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