• Barcenas2bArcenas

    Yo no estaba de servicio, pero los periodistas no estamos, somos. (suena himno y ondea la bandera…)

    Me he encontrado con Bárcenas, y hemos estado hablando 5 minutos de reloj. No estábamos sólos, así que os pueden llegar sus entrecomillados por otra parte. Las fotos son mías… Lo siento…

    Yo voy a lo subjetivo de ese encuentro, que es lo que la prensa instantánea no cuenta.

    Al salir de la sala de lo contencioso de la Audiencia Nacional, Bárcenas se ha encontrado con una barrera de periodistas atrincherados detrás de unas vallas amarillas conquistando la calle Prim. Unos 40. Cámaras, micros, grabadoras, y hombres y mujeres, incluidos.

    Una compañera ha hecho de enlace para ayudar a Bárcenas a cruzar la calle y poder hablar así con más calma. «¿Puede usted venir por aquí, señor Bárcenas?». A lo que él ha respondido: «¡Pero si ya he hablado con vosotros muchas veces!»… Todo ello sin hacer ningún ademán de desistir.

    Ojeroso. Rostro pálido. «Estoy cansado», ha dicho. Y se le notaba. Ojos mirando al infinito mientras declaraba con alegría. Ironía fina detrás de cada palabra. Mi impresión es que está enfadado con Rajoy… Y que está siendo fuerte para ir poco a poco. Las declaraciones ya están en los medios digitales.

    Han sido 5 minutos con sonrisa y mirada al cielo de Prim. Pensaba en Génova. Me lo esperaba más discreto, y lo he visto muy a sus anchas. Con ganas de hablar.

    Los periodistas han aprovechado la ocasión. Ha sido un canutazo largo. Alguno se ha quedado con la impresión de que el cansancio ha hecho que hablara más de la cuenta y, periodísticamente, estamos de día de suerte. Por eso, cuando me iba, he escuchado a otro compañero decir: «¡Esto ha sido memorable!».

    Pues qué quieren que les diga. Yo creo que eso es lo que ha dicho Bárcenas cuando se ha subido al coche…

  • Toni

    El 30 de noviembre de 2012 publiqué parte de esta entrevista en MARCA. Ahora que no hace falta papel, la colgamos entera. Gran tipo Toni Nadal

    «Espero que Rafa esté arriba al menos dos años más»

    Toni Nadal es la sombra de un campeón y parte de una receta de éxito. A pesar de ser un entrenador especialmente discreto, el viernes participa en Madrid en unas Jornadas sobre Jóvenes con Valores que organiza la Fundación Lo que de Verdad Importa. Con ese motivo, hemos jugado con él un set con preguntas para la persona que mejor conoce el pasado, el presente y el futuro de Rafael Nadal, una estrella deportiva que no piensa apagarse a pesar de las lesiones. Con la meta en Brasil 2016, la cabeza en cada entrenamiento y los pies en la tierra batida: así trabaja el tándem de lujo del tenis español.
    Toni empezó a estudiar Historia y Derecho, pero no puedo terminar ninguna de las dos carreras. Y sin embargo, la vida le ha puesto derecho en la historia del tenis, del deporte y de España.
    ¿Qué es lo que de verdad importa?
    -Ser feliz, una meta que cada cual busca conseguir por caminos diversos. Para mí, lo que de verdad importa es la familia, la salud, y vivir en una sociedad agradable en la que nos decidamos entre todos a hacer siempre el bien.
    ¿Le llena ser un triunfador en la sombra?
    -No soy un triunfador. Soy un entrenador con suerte con un alumno que, además de ser mi sobrino, es un gran deportista al que le han ido las cosas muy bien. Me llena ser entrenador de un deportista como Rafa.
    ¿Es usted tío con vocación de entrenador, o entrenador con vocación de tío?
    -Tío con vocación de entrenador. Me gusta entrenar, para los deportes, y, siempre que pueda, para la vida.
    ¿Por qué Rafa es un orgullo nacional?
    -Quizás no sea yo la persona más idónea para hablar de alabanzas de este tipo. Creo que la gente ve en Rafa a un chico normal, que se esfuerza en la vida, que es buena gente y que ha tenido grandes éxitos por su talento y su constancia. Lo bueno siempre atrae.
    ¿Qué aprende un entrenador de su sobrino?
    -En la vida hay que estar atento para aprender, porque puedes estar cerca de alguien que es un libro abierto, y perderte muchas lecciones. Rafa enseña mucho, aunque no sé si soy capaz de asimilarlo todo. Profesionalmente, yo era entrenador de un pequeño club de Mallorca, y desde que estoy con él he podido conocer a los mejores jugadores de la historia del tenis, he podido estar en grandes torneos y he conocido mucho mundo. Personalmente, he aprendido de la intensidad y las ganas que pone en cada entrenamiento. Con ilusión se llega bastante lejos.
    ¿Entrena usted a un deportista de élite, o a una persona de élite?
    -Entreno a un deportista de élite que es muy buena persona, porque siempre busca hacer el bien a los demás.
    ¿Cómo ve un exigente inconformista el deporte español?
    -Bien, pero sin exagerar. Hay muchos deportes donde España aún pinta poco.
    ¿Qué espera aún del abanderado del tenis español?
    -Mucho. De entrada, espero seguir divirtiéndome durante más tiempo viéndole jugar. Espero que siga dando todo lo que tiene que dar, que rinda al máximo. Y espero ganar algún que otro título más. No sé cuántos. Espero que Rafa siga estando arriba un par de años más, por lo menos.
    ¿Qué enseña el tenis para la vida?
    -Depende de la disposición de aprender. He visto grandes deportistas que han competido como grandes sin cejar en el intento, y después han cejado en el intento demasiado pronto en su vida. En el deporte los que están arriba son los mejores. Es una cuestión objetiva que no sucede en otros ámbitos de la vida. Por eso Federer es el mejor: es el que más se lo merece. En el deporte vencen los mejores: ahí no hay truco. No vale el marketing, ni siquiera en los deportes de equipo.
    ¿El tenis es más de drive, o de izquierdas?
    -El drive es el golpe principal del tenis, pero en fin… Políticamente, podríamos decir que el tenis es bastante democrático.
    En la España del revés, ¿a qué le daría un raquetazo?
    -A nadie. No es mi estilo.
    No digo a quién, sino a qué.
    -Ah. Pues a la crisis, y sobre todo, al paro.
    ¿La Cataluña de Mas es una dejada, o una volea?
    -Cataluña no es de Mas. Es de todos: de los que se sienten estrictamente catalanes, y de los que se sienten catalanes y españoles. Por querer a la madre no se tiene por qué odiar a los hermanos. Y lo digo yo, que me siento muy próximo a los países catalanes.
    ¿Se ha calmado el ambiente en la Federación Nacional de Tenis, o aún hay demasiados globos?
    -Se ha notado mucho el cambio de presidente, aunque ahora vuelve a haber elecciones. Veremos.
    ¿Qué le contagia un número uno?-Ilusión y una sensación de triunfo que siempre es agradable, aunque yo participe muy ligeramente de los éxitos de Rafa.

    ¿Cree que a Rafa le han metido un gol frivolizándole con tanta publicidad?
    -Un gol se lo meten al que se deja. Un deportista de élite entiende que parte de su trayectoria profesional implica actividades paralelas. No veo nada malo en ello. Él es muy libre de hacer lo que quiera, siempre y cuando no haga daño a nadie.
    ¿Cómo ve a Rafa en Brasil 2016?
    -Uf! ¡Me queda tan lejos!… Antes tenemos que pensar en Australia 2013. Aun así, confío en que lleguemos en buen momento. Si en las olimpiadas jugamos en tierra, podemos conseguir el segundo oro olímpico. Si no, entonces habrá que admitir que ya no es bueno para retos de este estilo. Pero lo vamos a intentar con todas nuestras fuerzas.
    ¿Y cómo se ve usted para entonces?

    -Si no prescinde de mí, me gustaría seguir entrenándole por esas fechas.
    Dicen que detrás de un número uno hay otro número uno…
    -No creo. Detrás de un número uno suele haber trabajo. Yo lo único que he hecho es inculcar un hondo sentido de la grandeza del trabajo bien hecho: que no esté contento sólo con lo conseguido, porque todos podemos dar siempre más.
    ¿Cuál es la frase que más le repite en los entrenamientos?
    -¡Buena cara! La cara es el espejo del alma y es difícil aprender con mala cara. Hay que poner buena cara también cuando las cosas no van bien, porque en momentos de euforia la sonrisa sale sola.
    ¿Qué meta prefiere para la vida de Rafa?
    -Como familiar y algo más que su tío, que sea feliz. Y si ese camino lo debe recorrer a través del tenis, pues así. Prefiero que sea feliz esforzándose hasta el final.
    ¿Qué meta le propone a los jóvenes de España que les siguen tan de cerca?
    -Lo mismo. Que entiendan que para ser felices hay que esforzarse. Se puede ser feliz haciendo las cosas más normales con una buena dosis de esfuerzo, responsabilidad e ilusión. Con esa receta en cualquier actividad, es más fácil ser feliz .
    ¿Cuál es la moraleja de la vida de Rafa?
    -Que el esfuerzo, el entusiasmo y la ilusión tienen su recompensa. Haciendo las cosas bien se disfruta mucho.
    ¿Tiene cantera en casa?
    -De mis tres hijos, Toni y Juan son muy deportistas. Juegan al fútbol y al tenis, pero, desgraciadamente, no veo que se vaya a repetir ni la historia de mi hermano Miguel Ángel, ni la de Rafa…

  • cape_times_jackieEl hombre es un animal de costumbres. También el hombre tecnológico. Aunque una cosa son las costumbres y las tradiciones, y otra, las imitaciones sistemáticas compulsivas tan esenciales en el universo dospuntocero. Tu hashtag me gusta, y de esa etiqueta con futuro nace un trending topic.

    Hablamos de twitter, claro. El pájaro del pico de oro que siempre pía y muchas veces aporta. Otras, como en botica, es un pájaro loco que picotea el cerebro con alevosía, con luz, y con taquígrafos. Un juguetito social. Un tamagochi para los que se creen tan intelectuales que necesitan dejar para la historia sus reflexiones desde el púlpito de los cinco minutos de gloria… como mucho…

    Muchos harán retuit a ese planteamiento temeroso y reacio. Muy bien. No aceptar las redes sociales en el siglo de las redes sociales es vivir en las catacumbas sociales. Esas catacumbas con claustrofobia social que encona el gesto y se enfurece desde el sofá por lo mal que está el mundo. Esas catacumbas llenas de cadáveres sociales. De proactivos de la queja y pasivos de la construcción.

    Ni twitter es el futuro, porque es el presente, ni las redes sociales salvarán el mundo. El universo digital no es planeta paralelo, porque es un reflejo de la realidad. Entra en el metro. Echa un vistazo al vagón y contempla la escena. ¿Ves? Más de la mitad de tus compañeros de viaje están conectados al respirador artificial del smartphone. Móvil, como un enfermo con la diálisis a cuestas… Y no todos son adictos.

    El éxito de las redes es salir de su caverna platónica. Ver personas. Salir del individualismo de las multiconexiones, hacia la relación. Salir de la borrachera de pensamientos lanzados al espacio en 140 caracteres, hacia la reflexión, la escucha, el conocimiento. Salir del monólogo muchas veces vanidoso, al diálogo. Comunicación. Tú. Yo. Nosotros. Ellos.

    Salir del selfie al ourselfie. Y crecer y mejorar sin miedo a esos apocalípticos que ladran a todas las novedades que se mueven… Ellos están también en su caverna: la del miedo a un futuro peor. Y tampoco son libres.

  • Casimiro

    Sin prisas. Yo mirando el reloj de reojo para no quitar tiempo gratis.

    He podido conversar esta tarde con Casimiro García-Abadillo, director de El Mundo. Hay paz en ese despacho.

    Casimiro es un periodista discreto, sereno, agradable, combativo en el ejercicio de su profesión, pero siempre en son de paz.

    Nos ha faltado la cerveza. O un rebujito… Porque 45 minutos dan para mucho hilo de cometa.

    Hemos hablado de todo y de muchos. Y hasta ahí puedo leer antes de publicar una entrevista con 25 preguntas, más las extras que salen siempre al paso oportunista.

    Gracias, caballero, por su tiempo. Se agradece la cortesía. Muy a gusto, como en mesa camilla.

  • 4

    Estoy con la clásica novela de Tom Wolfe. Y desde que se abrieron las puertas del metro, hasta que ví la luz, he ido pensando contemplativamente en lo que hay que tener para ser un periodista con lo que hay que tener.
    He pensado a brochazos:

    1. Vocación: nada más triste que periodistas sin vocación y sin ilusión profesional. He visto grandes licenciados aptos sólo para una oposición, y estupendos filólogos e historiadores que la están liando en las redacciones del siglo XXI.

    2. Ilusión: insisto, los periodistas grises no aportan nada. Ni siquiera en su día de gloria.

    3. Cultura: leer una cosa detrás de otra. Y no Harry Potter, precisamente. Leer a unos y a otros. Libros. Periódicos. Dominicales. Blogs. Tuits… Un periodista que no reflexiona es lo mismo que un hombre que no piensa.

    4. Capacidad de aprender: los demás son siempre una fuente, de noticias, o de aprendizaje. Escuchar. Entender. Comprender. Esa actitud es clave para evitar que los prejuicios condenen al buen periodista al ostracismo de las tertulias baratas, o del tuiteo radical…

    5. Escribir bien, y escribir rápido. Obvio. Las redacciones tienen prisa.

    6. Conectar con las personas: La confianza es clave en nuestro trabajo. Tratar bien a las personas es fundamental. La soberbia, la agresividad, y la mala leche tienen sus dosis, pero no pueden ser nunca la careta oficial. Conectar. Mirar a la cara abre muchas puertas.

    7. Innovar. Cambiar, mejorar y progresar son disposiciones básicas para todo el mundo en el siglo XXI. En el caso del periodista, cambiar de estilo, de fuentes, de rollo…; mejorar el estilo, las fuentes, el rollo…, y progresar en el estilo, las fuentes y el rollo, son herramientas fundamentales. El periodista que no crece, disminuye.

    8. Aprender de los colegas. En el mundo de la marca personal, un valor en alza debe ser la humildad. Ser bueno no implica hacer ostentación constante de que se es bueno. Un periodista que no sabe trabajar en equipo, aunque destaque individualmente sin pisar a nadie, es un periodista marginado en un mundo multimedia. Un periodista solo es un periodista rato. Y un periodista raro, es un periodista raro.

    9. Retos. Si se tienen ilusiones, se tienen retos. Y si se tienen retos, se sale del aburguesamiento de la redacción y de la comodidad de la rutina para pensar siempre en crear cosas nuevas, en poner en marcha nuevas ideas. Un periodista que no aporta nada es un periodista prescindible.

    10. Bien social. El periodismo es una manera de transformar el mundo a la que han sido llamados algunos. Por supuesto, no el 80% de los que han pasado por una facultad de Comunicación. Esa ilusión por ayudar a transformar el mundo, humanizarlo, hacerlo mejor, más libre, más justo… ¡No puede ser una utopía! Sin esa ilusión, el periodista será individualista, egoísta, soberbio, ególatra, exclusivista, fanático de sí mismo. Y triste.

    Tom Wolfe habla de otra cosa en «Lo que hay que tener». Eso, se da por supuesto…

  • Perera

    Foto: Roberto Cárdenas. El blanco y negro es versión mía…

    El 14 de agosto publiqué este «rebujito» en El Mundo. Aquí, texto íntegro. Porque no todo acaba cabiendo en papel.

    _____

    22.30. De la noche, claro. Tal cual. Nos citamos en el hotel de los matadores, después de pasar por la Avenida de los Toreros y de circundar Las Ventas. Miguel Ángel Perera llega directamente desde Olivenza, su terruño extremeño, su plaza fija. El triunfador de la temporada taurina es tan joven que parece un muchacho, pero es todo un señor de sencillez en pecho. Valiente. Con ganas de entrar a matar. Sin pelos en las palabras libres de un maduro conquistador del sueño de las luces. Rebujito generoso en copa balón. Cualquiera estaría espeso después de un día largo. Él está con ganas de comerse el mundo por montera. A la faena.

    Puebla del Prior, Baños de Montemayor… ¿Qué hace un chico de pueblo por estos ruedos?

    Cumplir uno de mis sueños.

    Su vocación al toreo nació en un colegio de jesuitas…

    Ahí tuve la oportunidad de empezar el camino. La vocación la tenía desde pequeñito.

    ¿En la ciudad, lo justo?

    Sí. Ya has visto que por aquí es difícil cogerme.

    ¿Qué se aprende de las cornadas que da la vida?

    Conocerse mejor, aprender a ser más cauto… El sinsabor de la decepción, que deja un vacío grande y nos pone cara a cara con lo que de verdad somos.

    ¿Cómo le gusta más que le vean: como torero, como artista, como matador, o como currante?

    Como un artista.

    ¿Curro es una metáfora, o una realidad mitificada?

    Tengo que ser honesto y fiel. No me considero currista, porque no he vivido la época fuerte de Curro Romero, pero como torero le he tenido una gran admiración por lo que ha hecho y por la edad con la que lo ha hecho.

    Y en un país sin curro, y con las cornadas del hambre, ¿cómo toreamos esta crisis pegajosa?

    Ha sido muy duro. Creo que de esta crisis, no digo que estemos saliendo, porque igual hay alguien que se acuerda de toda mi familia…, pero sí es verdad que palpo otra alegría, una cierta mejoría, otro espíritu en la gente.

    ¿Quién se merece de verdad una puerta grande?

    (Duda)… En una sociedad en la que se están perdiendo una gran cantidad de valores fundamentales, hay que ser muy selectos a la hora de premiar con una puerta grande.

    ¿A quién regalaría un indulto?

    Pasapalabra.

    ¿Cómo será el toreo de la modernidad?

    -Es una pregunta que me hago casi a diario. Pienso que el toreo va a seguir evolucionando, pero es difícil sacarlo de los cánones tradicionales.

    El que a buen toro se arrima…

    … siempre ve el esfuerzo recompensado.

    ¿Qué le atrae de unos cuernos?

    Nada.

    Toro. Cuernos. España. ¿Qué es para usted la fidelidad?

    Ser honesto, leal, no faltar nunca al respeto, no fallarte a ti mismo y a los que confían en ti.

    ¿En qué cartel sueña?

    En un mano a mano con dos toreros que me han marcado: Dámaso González y Paco Ojeda, que representan el espejo del toreo en el que yo me he mirado.

    ¿Mucho toreo de salón en el país de la siesta grande?

    Sí. En la corta experiencia que he tenido con algunas personalidades políticas he notado que saben torear muy bien y manejar muy bien la izquierda y la derecha…

    ¿Qué tienen de modelo los toreros del corazón?

    Para mí, nada. Los respeto, pero espero no pasar por ahí nunca.

    Un premio: una oreja. ¿El triunfo ayuda a oír mejor a los demás, o aislan demasiado?

    Depende como seas. Ni siquiera en los primeros años en los que todo te sorprende me he privado de oír a los demás y tener los pies en el suelo.

    ¿Los que sacan a hombros, le clavan después estoques por la espalda?

    Hombre… tampoco tengo esa sensación…

    ¿Qué tienen los políticos de picadores?

    Depende de qué políticos… De los buenos picadores tienen que pegan un puyazo importante sin hacer casi ruido…

    ¿Cómo se torea a los leones del Congreso?

    Allí hay muy buenos toreros…

    ¿Cree en Dios antes o después de que salga el toro?

    -Desde siempre.

    ¿Es usted de estampitas?

    Sí. Desde siempre también. Tengo especial de devoción con la Virgen de mi pueblo: la de Botós.

    Dos banderillas perfectas ¿para?

    En un país en el que atravesamos una crisis le pondría dos banderillas perfectas a los responsables públicos que se han convertido en personas corruptas.

    ¿Con qué pase recibiría a Artur Mas?

    Con la suerte de matar…

    En el país de «se vende», ¿qué pondría a Las Ventas?

    Sólo sé qué no pondría nunca a la venta: la dignidad.

    En dos palabras: ¿El toreo es de pijos?

    No, el toreo es del pueblo.

    Un torero, un jugador del Mundial

    – Talavante: Sergio Ramos

    – Morante: Te iba a decir Messi, pero quizás Messi sea más regular que Morante… Puede ser Benzemá. Tiene clase, pero le falta regularidad.

    – El Juli: un atlético… ¡Koke! Él es más regular… y trabajón

    – Manzanares: Cristiano Ronaldo…

    – José Tomás: Diego Costa.

    Enrique Ponce: Iniesta

    ¿En la España del puente aéreo, hay hueco para Extremaduras?

    A partir de este verano se conocerá más Extremadura. Estamos haciendo un spot sobre mi tierra a que va a ser la caña.

    ¿Cómo son los veranos a la Perera?

    Gracias a Dios, son un constante ir y venir de feria en feria. No hay tiempo para el descanso.

    ¿Un libro pendiente para estos días?

    Por desgracia, leo mucho menos de lo que me gustaría, pero me entretiene todo lo que escribe Alfonso Ussía.

    ¿Cómo se ve la vida después de un rebujito?

    ¡Perfecta!

    Una estocada final.

    No al monopolio en el toreo.

    Pañuelo blanco, y fin.

    Tengo pendiente contestar lo del indulto…

    Cierto. ¡Venga!

    -No soy rencoroso como para no regalar un indulto a alguien que se lo merezca… Pero no tengo ahora nombres en la cabeza…

    SI FUERA UN PASE

    Miguel Ángel Perera coge el capote de su vida con las dos manos. Se adelanta para citar a los que enseñan los cuernos. Carga la suerte hacia la derecha o a la izquierda. Sin fanatismos. Sin miedo al cambio. Sin complejos. Con fe honda que viene de antes del Papa Francisco. Adelanta la pierna, como hacen los conquistadores extremeños del trabajo taurino bien hecho. Si fuera un pase, sería un pase sobrio, elegante, valiente, pero sencillo. De cara. Mirando a los ojos. Sería una Verónica con mayúsculas. También como homenaje a su mujer, y a su primer hijo, que viene de camino, y que por mucho pedigrí taurino que se encuentre en el árbol genealógico «ése sí que no será torero… Espero…». Eso dicen todos…

  • Bustos
    Justo esta mañana nos hemos tomado un café. Justo esta mañana le he hecho una entrevista intesa sobre periodismo que publicaremos en su día en http://conversacionescon.es/.

    Justo hoy le he hecho esta foto, que no diré que ha sido profética, porque sería mentir descaradamente. Ha sido oportunista, y punto.

    Jorge Bustos se hace hoy columna de El Mundo. Releva a Manuel Jabois, aunque quizás deberían ser complementarios. No lo sé. En cualquier caso, me parece una apuesta muy acertada por parte de Casimiro. Diré en secreto, y sin adelantar nada más de la entrevista que le hecho, que me ha mirado fijamente, y me ha contado: «Llevo diez años preparando este momento».

    Bustos. Filólogo. Culto. Inteligente. Rápido, Casual (con acento en la primera a). Deportivo. Sonriente. Optimista. Despeluchado. Apasionado. Libre. Cronista, de Cortes, y de la España en chanclas del verano. Leído. Ilustrado. Normal. Y joven. ¡Aire joven!

    Lo hará de cine en El Mundo. Debo reconocer que justo en estos días, le hacía más fichando por el El Español, pero su momento perfecto ha llegado ya, y en la redacción de la Avenida de San Luis deben estar de enhorabuena.

  • Los baños públicos son para momentos muy comprometidos. Al menos en mi caso.

    Pues bien. Hace unos días tuve una necesidad a vida o muerte. Y me encontré unas puertas azules (supuestamente azules), amarilleadas por el pasar del tiempo, y por los efectos de la tinta corrida mil veces limpiada de la que surgen siempre pancartas escritas por gente que va con rotuladores de colores al WC, que todo es proponérselo…

    Pues bien. En esa cabina soez no se puede estar más que menos del tiempo necesario, pero vi el panorama de pintadas, y la curiosidad me llevó a tomar unas fotos, que tuiteé sobre la marcha, al amparo ya del aire fresco…, con este sencillo complemento literario: «De los «atributos» a los sujetos pacientes… La actualidad de la indignación social plasmada en los baños públicos». Dos puntos. Y las tres fotos.

    La gente que va con rotuladores de colores a pasar unas horitas en el excusado excusando panfletismo, escribe, desde la taza, cosas así:

    «Revolución ya igual que en Ucrania» / «PP y PSOE = 2 Guerra Civil» / «Sindicatos UGT ladrones: ERES» / «PP Gurtel Barcenas Aznar Felipe González Rouco = Chavez» / «Urdangarín Infanta Cristina ladrona» / «Infanta = a jueces y fiscales. Aquí todos iguales» / «Español, mientras escribes gilipolleces te quedas sin trabajo y sin dinero» /

    Y hay también otros comentarios más propios de estas páginas de madera.

    Aquí hay tres fotos. La historia da para lo que da. Lo suyo sería encontrar a los señores (porque el baño era masculino) que se pasan el invierno encerrados en un metro cuadrado con olor a ñorda, cincelando sus cogitos. Sobre todo, para explicarles que en twitter, todo es más fácil, menos entregado, y más limpio…

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  • MagmaL_1653

    Frases de calendario que piden ser esculpidas en las rotondas de las ciudades de España, esas mismas que se adornan con el arte del feísmo aparentemente ilustrado.

    «El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones». Winston Churchill.

    «Para el que no tiene nada, la política es una tentación comprensible, porque es una manera de vivir con bastante facilidad». Miguel Delibes.

    «Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje». Aldous Huxley.

    «La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir». Jacques Benigne Bossuet.

    «Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa». Enrique Jardiel Poncela.

    «En política pasa como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal». Edward Kennedy.

    «En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela». Antonio Machado.

    «La ambición de poder es una mala hierba que sólo crece en el solar abandonado de una mente vacía». Ayn Rand.

    «La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados». Groucho Marx. Con perdón.

    A la España de las minas corruptas cerca de cada ayuntamiento, diputación, autonomía: ¡Las rotondas son el mensaje! Todas esas esculturas feas, anodinas y antiestéticas por las que nadie da un duro; todas esas figuras pretenciosamente horteras son el reflejo en 3D del derroche moral, que tiene cara de culpable…

    ___________________________

    Postdata: En verano le pregunté a Guillermo Solana, director artístico del Thyssem, lo siguiente:

    ¿Por qué todas las esculturas de las rotondas de España son feas?

    -Porque normalmente los que las encargan no suelen tener ni idea de arte. Habitualmente son el concejal o el alcalde de turno, que tienen un amigo que les ha hablado de un escultor… Y cuando se dejan las cosas en manos de no profesionales pasan estas cosas. Algunos políticos creen que el arte es un privilegio más que está en sus manos. Pasa desde Luis XIV. Y eso produce algunos baches lamentables.

  • El 8 de agosto publiqué en El Mundo «Un rebujito con… Huracán Urbano». Pero las limitaciones del papel no me dejaron volcar todo el texto. Aprovecho que no hace falta papel aquí para colgarla enterita. A tu salud.

    Urbano

    Foto: Roberto Cárdenas

    HURACÁN URBANO

    17.00. En un lugar de la Villa entre la literatura y el periodismo de siempre, en el Café Gijón, quedamos a tomar una copa inmensa con Pilar Urbano. Es el rebujito más caro del verano, pero compensa. Los camareros la miran y escuchan. Todo con elegancia y casi de reojo. Viene con sus 74 años vestida de insultante primavera y juventud, con mariposas colgando del cuello. Pisa fuerte con plataformas contemporáneas. La Pilar que desestabiliza con sus libros tiene el genio justo. Sus gestos son la fuerza de sus palabras nítidas. La reina de los adjetivos no circunloquia. Dardos. Directos. Le ponemos la diana cerca y, a pesar de la tendinitis de su izquierda, dispara con arma blanca, y con una sonrisa. Pequeña, pero matona… y madrona…

    Un curso movidito, ¿no?

    Para mí, sí. Me han perseguido. Para el Rey, también. Le han abdicado.

    ¿Doña Sofía habla?

    Cinco idiomas… Es una caja de doble fondo. Cuando quiere, descorre la cortinilla y suelta. Te aseguro, te prometo, te juro, que todo lo que yo he escrito en boca de la Reina Sofía en mis libros lo ha dicho ella, y lo ha dicho así.

    ¿Cómo se la imagina ahora después de la abdicación?

    Como quien sale de una ducha de fuego.

    ¿Qué piensa que piensan sobre usted en La Zarzuela?

    Les desconcierto.

    ¿Qué cuento le contaría a Felipe VI?

    Esto era una vez un Rey que tenía tres hijos, y los metió en tres botijos, y los selló con pez… ¿Quiéres que te lo cuente otra vez?

    Lo veo: Letizia-Urbano: dos periodistas mano a mano. ¿Caería la breva?

    Yo soy más periodista que Letizia, y ella es más reina que yo. Pero tendría más preguntas que hacerme Letizia a mí que yo a ella.

    ¿El Rey le ha puesto la X?

    El Rey no lee mucho, no es ‘rey león’, pero su staff le avisa cuando un libro traspasa la línea roja. El Precio del Trono es duro: retrato a un Juan Carlos camaleónico entre Franco y Don Juan; un futuro rey de alma esquizoide: doble obediencia, doble conciencia… Sin embargo, Zarzuela desplegó toda  su artillería contra La Gran Desmemoria. Quizá por el momento en que salió: el vuelco multitudinario nacional a la muerte de Adolfo Suárez. El Rey quería revestirse con el albornoz satén brillante de Suárez: «Adolfo y yo hicimos…» Y en ésas, zas, El Mundo saca un avance de mi libro: los tremendos reproches de Suárez, la Operación Armada al descubierto, la hora mágica del Rey el 23-F puesta en solfa… Entiendo que el monarca sintiera el mordisco.

    ¿Le quita el sueño?

    A mí el Rey… Yo quiero al Rey, ¿eh?, pero me parece que lo voy a querer más ahora…

    He leído diversas calificaciones de sus libros: libros de historia, historia novelada, entrevistas, reportajes, publirreportajes… ¿Con cuál se queda?

    Historia. Investigación. Yo no hago rebujito, no mezclo.

    ¿Qué dice a los que le acusan de falta de documentación y contraste en su último libro?

    Que no han leído las 90 páginas finales, que son el humus.

    El 23-F lo vivió de pie en el Congreso. Dijo entonces: «Tuve una metralleta a un palmo de mi cintura. No me tiré al suelo. Aquella tarde y aquella noche supe de un modo definitivo que la libertad vale más que la vida». ¿Lo volvería a decir ahora?

    ¡Mucho más alto! Lo volvería a decir, pero exigiría que la libertad fuera libertad, y no un híbrido, un sucedáneo, que es lo que hoy parece el periodismo.

    ¿Qué le pareció el falso documental de Jordi Évole sobre el golpe de Estado?

    ¡Pecado mortal! Una blasfemia contra la historia, un abuso de confianza histórica. Me habría montado una indignación sola en la Puerta del Sol. Estamos ante un agujero negro de nuestra historia al que le han echado siete llaves, y es un atropello que al pueblo soberano se le cuenten trolas donde hay ignorancia querida y mantenida por el poder. Al pueblo no se le cuentan mentiras para divertirse. Ante un ataque de lesa democracia sin investigar que cuando investigas casi te meten en la cárcel, no se puede jugar. Évole quizás hizo un juego, pero los culpables son los adultos que entraron a ese juego.

    En una reedición de su libro sobre Garzón, ¿se seguiría subtitulando El hombre que veía amanecer?

    No. Sería El Hombre que veía anochecer.

    Usted entró en el CESID y nos contó historias de espías. ¿Le dejarían entrar ahora en el CNI?

    Voy a intentarlo, un día de estos… quizás en estos días de agosto… Hacer ahora el wikileaks del CNI sería muy interesante.

    ¿Hemos perdido transparencia con el paso de la Democracia?

    Sí. Aquí se ha jugado a parecer irreprochables no siéndolo; a parecer honrados, no siéndolo; a parecer éticos, no siéndolo. El disimulo ha obligado a demasiados gerifaltes a interponer cortinillas y cristales entintados entre ellos y los ciudadanos. Y al perder transparencia se ha perdido confianza. ¡De cajón! Los poderosos tienen la obligación de hacer streeptease ante el pueblo; porque si hay ocultación, no hay democracia.

    ¿Y capacidad de diálogo?

    Diálogo nunca ha habido. Hubo consenso hiperforzado para la Constitución… Los Pactos de la Moncloa fueron un rebujito de cinco minutos.

    ¿Qué tienen los representantes de las instituciones de coto vedado de caza?

    Son propietarios de parcelas, y el poder es de todos. Hay que ganarse el pan cada día.

    Hubo libro sobre el 11-S. ¿No le interesó después el 11-M?

    Supe desde el primer momento que aquello era de los moritos y era la factura de una foto de estudio de Las Azores. No me interesó porque estaba en otro asunto. Tenía en marcha dos libros sobre el Rey que eran dos mil páginas escritas y tres armarios de investigación, y no quería distraerme con otras cosas. Era otro 11-S, pero aquí.

    ¿Cómo se llamarían sus memorias sobre Rubalcaba?

    No las haría nunca. Y no es que no me interese, si él quisiera hablar… El tiempo o lo atraviesas, o te atraviesa. Si te atraviesa, te cuartea y te envejece. Hay una oleada de susanas y de pedros. Soplan vientos de una nueva generación socialista y él no ha sabido liderar ese cambio. El PSOE es un cementerio de elefantes, ¡pero no los entierran, coño!

    ¿Qué opina del periodista-protagonista?

    Es una tentación. Yo la tengo, pero no como periodista, sino como escritora que tiene que vender tu producto: ¡Aquí un chorizo!, ¡aquí un jamón!, ¡aquí un libro!, ¡aquí un Rey!

    ¿Cómo ve nuestra televisión?

    En voz bajita tengo que admitir que tengo una profilaxis: ¡No veo la tele, ni cuando salgo yo! ¡Me parece todo una mentira! Es una cátedra que me pilla mayor…

    ¿Los periodistas somos corporativistas?

    ¿Corporativistas…? Para fusilar al amanecer o al atardecer, según la hora de la tertulia. Corporativistas para despellejar al colega, para hacer vudú. Ahí sí que se forman los escuadrones seguidistas del trending topic… Yo encajo todas las críticas, todas, siempre que se hayan leído lo que he escrito; ahora, ¿descuartizar un libro sin leerlo?, eso es indecente. Unos cuantos colegas lo han hecho. En el bufete de mi abogado hay varias querellas listas y con garantías de ganarlas, pero yo no soy pendenciera: perro no come perro, y menos aún perro rabioso. Además, los lectores ya han escogido a quien creer, y ahí están las cifras de ventas. Mira, una vez Arcadi Espada me hizo una crítica; el libro siguiente se lo dediqué, sin conocerlo personalmente: «A Arcadi Espada, que me enseñó a preguntarme ante cada afirmación lo que el lector se preguntaría: ¿y esto usted cómo lo sabe?”

    ¿La polémica sobre un libro es marketing o acaba generando desconfianza?

    En principio es un buen marketing. La polémica vende, pero puede afectar a la credibilidad. Se concitan dos posturas: el periodista que ataca, y el periodista atacado. Yo lo que me he encontrado es gente que me ha dicho: creo en ti. ¡Adelante!. Lo veo en las firmas de libros.

    Un periodista que quiere estar a bien con todos, ¿puede ser un buen profesional?

    No. Pésimo. Una cosa es el periodista neutral, y otra cosa es un enfermo de pura pleitesía. Creo en la asepsia mineral, porque me esfuerzo. La libertad tiene un precio, que es la soledad. Ser buen periodista sin ser de nadie no es genético, hay que esforzarse, pero eso es lo honrado.

    ¿Qué tiene Urbano de pirómana?

    Hay algo, ¿eh?… Me gustaría quemar los tronos, y no porque sea republicana. O todos sillas, o todos taburetes, o tronos para todos… Me gustaría quemar los aforamientos y los privilegios de cuna. Soy valenciana y, personalmente, cada noche hago mi falla, y quemo, y quemo, ¡y quemo!… Hay que hacer falla: el fuego purifica.

    ¿Qué persigue?

    Emocionarme con el trabajo que tengo que hacer. Levantarme ilusionada, que me divierta, me apasione y me ilusione cada nuevo libro que tengo que escribir.

    ¿Quién persigue a la Urbano?

    Aquellos que se sienten descubiertos. Aquellos que creen que he cometido la imprudencia de destapar algo que tenían oculto, una fealdad, un bulto, una mala actuación política o estatal…

    ¿Los decorados de sus historias son reales?

    Los elementos son reales y lógicos. Todo lo que se narra está estudiado, otra cosa es si sucede dos o tres minutos después. Recreación no es invención, es juego escénico.

    ¿Hay gente tan aburrida como para dedicarse a la conspiración permanente?

    Hay gente tan asustada que se dedica a asustar, no sé si por repartir sus propios miedos. Y hay gente tan paranoica que en todo ven tramas complejas de judíos-masones- opusdeistas-empresarios-Bildelberg… y unas gotitas de PSOE.

    ¿Alguna pista más de su próximo terremoto literario?

    Podría ser CNI, pero no… Es posible que sea más interesante… No lo puedo decir… Lamento no poder ser transparente en esta ocasión…

    ¿Se arreglaron las cosas con la familia Suárez?

    Sí. Cuando supe lo de la enfermedad de Suárez Illana nos escribimos varios mensajes de whatsapp (lee la conversación en el móvil). Le prometí oraciones, porque él es muy cristiano, y entre los dos dispusimos pasar página. Mi libro es un monumento a su padre.

    ¿Algún Yo Confieso de ese último libro?

    Sí. Suprimí parte de un capítulo…

    ¿Por?

    Por salvar al Rey.

    ¿Por qué habla mal de las Fuerzas Armadas en sus libros?

    Tengo cariño visceral al Ejército: 47 primos y sobrinos militares, de todas las armas y cuerpos, y mi padre era general de Aviación. Pero en nuestra historia han protagonizado episodios muy negros. Alzamiento militar del 36. Pacto de 40 años con la dictadura. En la Transición, hostilizaron a la democracia. El fracaso del 23-F fue su gran frustración. Mucha prepotencia, mucho ‘aquí mando yo’. Hasta que Felipe González los puso en su sitio: ustedes son funcionarios y sus armas están para defender nuestra libertad, no para meternos miedo en el cuerpo. Las nuevas generaciones son distintas. Pero hasta hace poco en las academias militares no se estudiaba la Constitución Española.

    ¿Qué tiene de «chica Umbral»?

    Umbral tenía una crueldad maleducada, entre comillas, un poco snob… No se medía… Yo sí me mido. Pero era genial, con o sin rebujito. Lo echo de menos, y no sólo su columna, sino su espíritu.

    ¿Cómo son sus agostos?

    Muy trabajadores. Ordenador. Ventilador. Y ensalada. No me gusta veranear en agosto, no soy de playa.

    ¿Qué lee estos días?

    Aquí sí hago rebujito. Ahora mismo leo una frivolidad que me entretiene mucho: El estafador, de John Grisham. Además, lo combino con República busca rey, de John Steimbeck; con Los domingos de un burgués en París, de Guy de Maupassant. Además leo a Tom Wolfe, que hay que estar leyéndolo siempre. En este caso, estoy con Lo que hay que tener. Y también con La liebre con ojos de ámbar, de Edmund de Waal. De César Antonio Molina leo La casa de los intelectuales. En plan religioso, releeo ¿Por qué sigo siendo cristiano?, de Von Balthasar y Ratzinger, cuando estaban en la frontera…

    ¿En España somos libres para todo, menos para ser católicos practicantes y hablar y actuar en conciencia?

    Yo es que soy conversa y me convertí libremente. La fe tiene que ser por locura. Perdí la fe en un colegio de monjas, pero luego me convertí. Ejerzo libremente. No es fácil, pero no es complicado. Como creyente trato de ver lo invisible en lo visible, pero nadie me obliga ni nadie me pide cuentas. La religión es jauja.

    SI FUERA UN LIBRO

    Si Pilar Urbano fuera un libro, sería la personificación de Mi cuaderno callado con dos secciones: «Cosas que si no digo, reviento» y «Entrevistas más largas que las de Jot Down». En la primera parte, estarían las cosas que se escuchan y se contrastan a pie de calle, entre los barrotes que teje el muro de las administraciones. En la segunda, conversaciones con calma y con chicha, sacando historia y petróleo de los que tienen cosas que contar pero no se atreven a hacerlo delante de cualquiera. Todo, entre el confesonario sin secretos de las conciencias dolidas, y los tacones de la mujer que creía en la verdad de las cosas. Con 74 primaveras, Urbano conecta. Urbano percute. Urbano remueve. Urbano imanta. Urbano vende…