• Pedro Jota copia¿Quién influye más en España: Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Durán i Lleida, Alberto Garzón, Rosa Diez… o Pedro J. Ramírez?

    Ayer estuve tomándome un café en el Ritz, como un señor, con uno de mis ídolos de la profesión, quizás el más evidente…

    Mientras los políticamente atrincherados se preparaban en casa para el debate del estado de la nación y elegían corbata, cargaban el Ipad, y buscaban frases de Gandhi para justificar sus discursos de diseño, los influyentes de verdad estaban ya con varios cafés en el cuerpo y con ganas de oír hablar a esa aleación de actor, vendedor de motos de lujo, tuitero de alcurnia, historiador, ateneísta, intelectual contemporáneo, escritor, esgrimista, hiperactivo, boxeador, superviviente, líder, estrella del corazón, icono fashion, envidia ajena, tocapelotas compulsivo, garrapata informativa, soñador, ilusionista, mago, base, príncipe valiente, cultureta, distante, ameno, cercano, irónico, personaje, profesional, padre, hijo, y santo esposo, persona masculina singular, y sobre todo, para no poner en entredicho a Wikipedia, periodista.

    Pedro J. Ramírez. He leído todas sus biografías y todos sus libros. Me interesa desde siempre el periodista que invade ese cuerpo pulido con el paso del tiempo y las infidelidades propias y ajenas.

    Mi cercano Jill
    Total. Que ayer estuve en el Ritz, porque quería escucharle con la misma fruición que escuché a Jill Abramson hace unas semanas (mi crónica, aquí: http://conversacionescon.es/la-periodista-de-hierro-la-mesa-de-camilla-y-las-batallas-de-la-mili-convertidas-en-historias-de-un-subidon/). Porque para mí, Jill está demasiado lejos para ser imitable. Y eso que Pedro J. Ramírez es tan frío que corta el punto hasta darle la mano… Pero bueno…

    He trabajado unos años muy cerca (físicamente) de él. Le he visto salir del coche, pasar el torno, tirar pa’lante. Le he visto pisar fuerte, incluso cuando le bailaban las caderas, y quizás ya le bailaban el agua… He visto un referente humano, con muchos aciertos y algunos errores. Le he visto atacar. Le he visto olvidar. Le he visto enterrar con palabras como puños. Le he visto adorar a sus hombres y mujeres fieles. Le he visto dar gracias, y le he visto pedir perdón. Incluso le he visto pedir ayuda. Humano.

    Café y lámparas de arañas. Puesta de largo muy british de El Español, su nueva propuesta cargada de ilusiones, de trabajo, de argumentos, y de futuro. El periodista más comercial del siglo XXI tiene marca propia y llena lo que no han llenado en estos meses ni el director de ABC (y su discurso en las antípodas del periodismo, no digo del futuro, sino del mismo presente: https://asanleo.com/2015/02/05/cafe-salmon-y-periodismo-de-escay/), ni el de El Mundo (con el que conversé hace unos días así: http://www.elconfidencialdigital.com/medios/Moncloa-queria-Mundo-periodico-salido_0_2436356345.html), ni con el jefe de la COPE, ni Tania Sánchez… Tres salones le miran en silencio, pensando en cómo robarle un poco de su capacidad de acertar.

    El Español se vende sólo con el prestigio de Pedro J. Ramírez. Porque, sí, puede ser un hombre vanidoso, dolido, punzante, agresivo, ladrador y mordedor… Por lo que le he leído, uno puede ser lo que es, pero si se conoce, siempre le saca un partido positivamente estupendo. Además, todo eso en un periodista así son frutos de la pasión.

    El ganador
    Yo no hablo del Pedro J. Ramírez casado con Agatha (con la que también me tomé este rebujito en verano desde las páginas de El Mundo:   http://www.elmundo.es/cultura/2014/08/11/53e7b29d22601d0d3f8b4592.html). Ni del Pedro J. personaje. Ni del que menea la raqueta de pádel. Ni del que fue íntimo de Aznar, enemigo de Rajoy, apóstol de Rivera y ex discípulo de Rosa Diez. Ni del de la lengua viperina. Ni del Azañoso Pedro J. Ni del metafísicamente descreído. Ni siquiera hablo yo del Pedro J. empresario. No hablo del Pedro J. solemne, ni del que está en el cielo en un balcón de óperas, ni del que iba para actor y acabó siendo otra estrella. No hablo de ese Pedro J. epicúreo.

    Aunque todo eso sea un poco de Pedro J., en mi ránking de ídolos periodísticos el hombre de los calcetines alegres está, básicamente, porque siempre sale a ganar, porque trabaja mucho y bien, y porque cree en los valores de una profesión por la que ha demostrado dejarse los huesos. Con ese.

    Pedro J. irradia entusiasmo y credibilidad profesional. Y si encima el emoticono de El Español es una sonrisa franca, he de reconocer que me siento arrastrado a seguirle en cada paso. Con calma. No soy ese vecino-normal-del-piso-de-arriba que acaba sacando la catana…

    De lo de ayer, dejé los mensajes más significativos tuiteados en mi timeline (@asanleo). Sobre El Español, tendremos tiempo de dedicarle muchas letras, incluso antes de que vea definitivamente la luz en el otoño este en el que caen las hojas del periodismo como páginas ocres, secas, mustias, muertas.

    Tres cositas a la cara
    Simplemente, quería aprovechar la oportunidad que me brindan estas páginas en las que no hace falta papel para ser leal, tan leal como su conductor de siempre, que le espera en el hall del Ritz con el abrigo a media asta.

    Gracias a mi propio blog por darme la oportunidad de decirle al Pedro J. de la cima tres cositas a la cara.

    1. No me gustó que ayer fuera tan triunfalista. Los humanistas aconsejan vivir siempre con una alta dosis de discreción y humildad. La humildad es la verdad. Sí. Pero hay que parecerlo.

    2. No me gustó que Esperanza Aguirre se sentara entre Agatha (mujer) y María Ramírez (hija, y orgullo evidentísimo…). Era un mensaje. Era como la abuela en casa, siempre en medio. Seguramente fue una casualidad. O no. A los políticos -de aquí o de allí- ni agua. Innove como periodista, también en eso.

    3. Le pedí a los Reyes (Magos) trabajar con usted. No me haga perder la fe. No soy Umbral, pero me gustaría participar activamente en esa página de historia…

    Yo, en mi blog, pido lo que quiero…

  • miedo a morir

    No he tenido más remedio que pasar una noche en un hospital. De momento. Yo, por mi madre, mato.

    La vida en un hospital entiendo que haya dado para muchas series de éxito. Es una vida paralela llena de tensión, emoción, humanidad, miedos, alegrías, esperanzas, vidas, muertes… Digamos que esa sería la parte grandilocuente. Después, estarían los carteles pegados con celo sobre las paredes verdes grisáceas, los manchurrones de equis inscrustados al suelo, los botes de suero, los carritos con comida de horfanato, y toda esa parte menos épica, pero igual de realista.

    Entre esos pasillos llenos de personas con caras de sueño e incertidumbres, hay grandes profesionales. La cirujana, por ejemplo, preparada, rápida, segura, amable, clarita. El anestesista, cómplice de la familia, animante, estimulante. Con las enfermeras tengo adjetivos diferentes: de muy muy buenos, a muy muy malos, como en la paleta del Pantone. Luego explico. Pero me permito dedicarle una línea de mi vida a Bella, la enfermera de la sala de despertar. La delicadeza en pijama verde y zapatillas cracks naranjas fluorescentes. Una mujer atenta, servicial, sonriente, estimulante, enfocando sólo, en este caso, a la paciente.

    La noche en un hospital no es nada interesante. Sillón de dentista remasterizado de scay azul. pegadito, envuelto en sábana blanca tiesa del Servicio Andaluz de Salud. Luces a deshora. Sueros a horas inoportunas, las que demanda la salud. Pasillos. Sed. Agua. Calor. Más calor que alicatando una pirámide en Egipto.

    Métete en mi piel. Habitación doble con dos pacientes y dos familiares. Cuatro en unos 12 metros cuadrados. Sin confirmar. Soy de letras. Cortinilla delicada y casi transparente se disfraza de murete de pladur. Falso. Muy falso. Y al baño, paraíso de las cuñas desabridas, ni entro.

    Las enfermeras de ese turno de noche tendrán un post, aunque no quieran. No fueron ni buenas profesionales, ni buenas personas. Seguramente fue un mal día. Y a pesar de que defiendo esa profesión con todas las fuerzas de mis teclas, quiero que esa profesión sepa que las familias de los pacientes temen a las enfermeras nocturnas. Antes de que caiga el sol, se preguntan: «¿Crees que tendremos suerte con las enfermeras esta noche?». Suerte. Probabilidad. Mal.

    La eterna promesa de las habitaciones individuales en los hospitales andaluces de Chaves, Griñán y Susana, en fin. Ya, a estas alturas, ni post. Pero déjenme que les cuente una crueldad sin ánimo de lucro: de todas las habitaciones del ala impar de la planta 7 de Cirugía de Tórax del Virgen del Rocío -olé, olé, olé- sólo una era individual. Son cosas que se ven de madrugada con asombrosa subjetividad: una individual sólo para Alfredo. O los Alfredos. Hijo… y padre, cercano, a pie de cama en esa noche de insomnio natural… La individual prefabricada al caso era para él: el anterior alcalde de la ciudad de los naranjos…

    Sí. He visto a Sánchez Monteseirín en calcetines y con los pies en alto, pegaditos al scay azul.

    El post para dar las gracias también lo estoy cocinando. Pero esto me lo pedía el cuerpo. El otro, me saldrá del alma…

  • tabla

    Buenas tardes, señorías.

    Me pasan por whatsapp la imagen gráfica de lo que es más que un runrun público. Los mangantes municipales, autonómicos y nacionales, subrayados con fluorescentes.

    Se trata de la última lista del PP al Ayuntamiento de Santiago de Compostela. De los 14 primeros, 6 están ya condenados, y 7 imputados. Así, como el que no quiere la cosa.

    En la tierra del abrazo del apóstol, le mangamos la cartera. La tierra de Rajoy. Entre enterrados y en tierra hostil.

    Corrupción. Miseria.

    No me digan ustedes que la política va con mayúsculas…

  • Casimiro-Garcia-Abadillo-sosteniendo-globo-terraqueo_ECDIMA20150212_0003_18

    Foto: Álvaro García Fuentes

    Así arranca la entrevista que publico hoy en El Confidencial Digital:

    El número dos de Pedro J. Ramírez lleva un año al frente de El Mundo. No está en el epicentro del staff como quien ha conquistado a pisotones la cima del podio. No va de vencedor. No es su estilo. Es, sencillamente, el relevo natural. Después del numerito, él ha olvidado. Prefiere que esta historia acabe más como Tú a Boston y Yo a California que como Kramer contra Kramer… Como la gran mayoría de su redacción… Mientras El Mundo cambia de piel intentando que no cambie el alma, este John Wayne se consagra como el hombre tranquilo del periodismo español.

    Sigue leyendo en: http://www.elconfidencialdigital.com/medios/Moncloa-queria-Mundo-periodico-salido_0_2436356345.html

  • Jill2

    Foto original: Javier Berguizas

    Imagínate a toda una ex directora del New York Times en su casa, entre amigos, a gusto. Como en una mesa de camilla. Sin brasero. Con unos cacahuetes y un cachorro paseándose de vez en cuando por debajo de sus piernas. Pues algo así.

    Jill Abramson aterrizó en Madrid. Un día antes de reunirnos a muchos (decenas de muchos) a su alrededor como una chamán del Periodismo, la señora Abramson anduvo por Madrid descubriendo España como una guiri refinadamente interesada en todo, y en ser una más. Incluso toda una ex directora del New York Times se tomó unas tapas en el Mercado de San Miguel, emulando a la gente para la que siempre ha escrito. La gente normal. Tú. Yo. Ellas.

    Sigue leyendo la crónica de este encuentro en http://conversacionescon.es/la-periodista-de-hierro-la-mesa-de-camilla-y-las-batallas-de-la-mili-convertidas-en-historias-de-un-subidon/ 

  • dsk-b-w

    Sólo cuatro orgías al año. Porque lo normal es que sean muchas más.
    Porque lo normal es evadir impuestos y utilizar esas propinas para las fiestas de alta alcurnia y baja estofa.
    Así son algunos de los que están en la cumbre de la pirámide social. Muy vistosos, pero muy poco ejemplares.
    Muy de trajes, de cuentas suizas, de egolatría, de negros que curran, y de mujeres totalmente maltratadas y mal consideradas.
    Estos señores de las cuatro orgías al año -de un mal año- son una imagen muy gráfica de la corrupción. ¿Política? ¿Económica? ¡Da igual! ¡Moral! Porque la corrupción moral lo acaba enfangando todo.
    Y si no que se lo digan a las mujeres o a los maridos de esos o esas que están en la cúspide, pero que, en realidad, están al borde de un precipio angustioso: el del inmenso vacío de la soledad que construye el egoísmo avaricioso.
    Qué vértigo.
    A veces, hasta la pobreza tiene su encanto.

  • Whatsapp_emoji_flamenca

    Me van a permitir ustedes que les transcriba un café surrealista que me acabo de tomar por skype con Baltasar Gracián, John Steinbeck, Arhur Schopenhauer (Arturillo, entre colegas), Federico Fellini (que estaba muy satisfecho con los Goya. Él también es muy de La isla mínima), y Aristóteles, al que hemos perdido varias veces durante la conversación, por problemas del wifi.

    Los titulares de la conversación son los siguientes:

    1. Baltasar Gracián: “La cortesía es la principal muestra de cultura”. Lo comentaba a raíz del pique latente entre los organizadores de los Premios Goya y los de Ciebelespacio, lo que fue siempre Pasarela Cibeles, y que cada año cambia de nombre para marear a los patrocinadores. Al parecer, la coincidencia de eventos en el calendario les tiene de uñas… largas. Tal cual.
    1. Schopenhauer: “La habilidad natural puede compensar cualquier clase de cultura”. Hablábamos de política. Y de los discursos. Y de la tele. Aunque, en realidad, el más letal al sacar el tema de Gran Hermano (género televisivo que ya inunda de patetismo el 78% de la parrilla, según Sigma Dos), ha sido Fellini, que se ha despachado con una bomba de racimo de este calibre: “La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural”. Y después se ha fumado un puro.
    1. Aristóteles se nos ha ido por las ramas, pero me ha dejado pensativo. Su frase perfectamente cincelada, como los tuits de mucho tuitero con pedirgrí, ha sido: “En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad”. He pensando en la gente libre que juega al crush candy en el metro. No, por nada.
    1. John Steinbeck, que sabe hacer cultura con el meñique, ha sido el que ha implotado la conversación al decir que “por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo”. Es posible que se haya tirado de la moto. Pero… Viendo la cultureta oficial, quizás… Porque, en el fondo, tener un ipad no significa leer, en el sentido de leer cosas interesantes de toda la vida…

    En cualquier caso, estos cinco señores no tienen nada que ver unos con otros, pero nos hemos entendido de maravilla. Un café estupendo.

    Ahora que es tendencia citar a Azaña, me he acordado (acordar = buscar en Google) de esta cita suya, también cargadita de TNT: “Tengo de mi raza el ascetismo y del diablo la soberbia”… Pensé en el quién es quién de la cultura española. De siglas. De instituciones. De oficialidad manifiesta.

    Pensé en los tristes que barren siempre para su casa. Y en los que ven la cultura por el canuto de la flamenca del whatsapp…

  • MEDICAMENTOSEn el muro de cal viva de la sanidad hay dos corazones horteras pintados por San Valentín, y una pintada brusca, rápida, y casi hiriente, escrita en verde sobre blanco. Reza así: «La homeopatía es caca».

    Te diré que tengo amigos que se dedican a la Homeopatía, y son personas honestas. Pero nunca les he tenido por «personal sanitario». Más bien les miro con ojos de empresarios.

    Los científicos a pie de consulta -que son de los que más me fío, porque los laboratorios son muy interesantes, pero si están muy despegados de las personas, no son lo mismo- ven en la homeopatía unas chuches sin evidencia. Ni cura. Ni deja curar. Lo dice hoy en El Mundo José Miguel Mulet: «La homeopatía no ha curado a nadie en 200 años».

    Una amplia mayoría de los profesionales sanitarios recela de la homeopatía cada vez con más virulencia. Las redes sociales, todo hay que decirlo, ha elevado el grado de comunicación de la libertad de expresión de los facultativos de la sanidad pública, que antes eran más dóciles. O parecían más dóciles. Y se escuchan ahora las cosas más claritas.

    Homeopatía, no. Se oye a la izquierda, a la derecha, en el centro, y en el más allá. Homeopatía, caca.

    Yo, qué quieres que te diga. Si la homeopatía se basa en la creencia de que la enfermedad no tiene una causa biológica, sino metafísica, mi NO no puede ser más rotundo. He estudiado algo de metafísica, me interesa la trascendencia, y no estoy dispuesto a condenarme al aburrimiento del materialismo absoluto. Pero a los que ven al hombre sólo con ojos metafísicos les huyo por naturaleza. Nada más ajeno a mis seguridades que evadirse de la biología con razones fideístas con hedor simoníaco.

    Usted innove. Gane dinero. Haga el pino con los resortes de la Ciencia. Pero no confunda a la gente de buena voluntad que se cree más lo que ve en la tele que lo que le cuentan en el metro.

    Hable usted de efectos psicológicos. Hable usted de lo que quiera. Pero no contagie el prestigio de esos tipos con bata blanca que trabajan para cuidarle de verdad, sin que tenga usted entrar en un herbolario sin miedo a que le violen la salud.

    Yo hablo así. Y esto no es Nature

  • rovira

    Querido Dani:

    Enhorabuena por ese Goya cabezón. Quería decirte que ayer me acosté a las dos de la mañana por tu culpa. Tranquilo. He descansado. No te guardo rencor.

    Me gustó tu gala. Sencilla, divertida, con clase. Te vi a gusto. Lástima que la hora se nos fuera de madre, pero, en el fondo, cuando los señores están a gusto en el salón, el reloj no lleva los pantalones.

    Vi que le gente te quiere, aunque seas un novato bien avenido en esos mundos del séptimo arte oficial. Hacer reír siempre tiene premio, amigo.

    Bien Antonio Banderas. El señor Banderas. Lo de Bob Esponja de ahora se lo perdonaremos…

    Muy discreta Penélope. Como tímida.

    No vi a ningún Bardem. No sé si porque los realizadores son de otra época, o porque ellos son todos de la otra época. O a lo mejor están liados con trabajo. No hace falta estar siempre buscando los tres pies al gato con botas.

    No me gustó Almodóvar y su aparente y eterno resentimiento. Sí me gustó que estuviera como mobiliario de atrezzo durante el discurso “A ti, mi querida Estela-Del-Carmen”.

    Me gustó ver a actores sencillos. Porque los que están detrás de la cámara siempre me han parecido eso, currantes, de la calle. Pero las estrellitas a veces se nos vienen arriba, y en esta ocasión las vi en su sitio.

    No me gustaron nada los agradecimientos, pero los entiendo. Me parecieron horteras, como de delegados de promoción del instituto. Eran discursos ensayados en los baños de casa, entre whatsapp y whatsapp de amigos arribistas que querían profetizar que el Goya caía seguro. Te habrá pasado a ti, reconócelo…

    Me gustaron mucho las referencias a las familias, padres, hermanos, hijos. Vi a personas disfrazadas de esmoquin sobre la bata de cuadros. Vi a estrellas con los pies sobre el brasero. Vi a gente con genealogía, muy distantes de aquél desplante demoledor del piloto Alonso: “No le debo nada a nadie”. Que, además, es mentira.

    Vi a gente valiosa. Talento. Gente con ganas de trabajar bien, y de difundir el trabajo bien hecho como terapia para disfrutar de la vida. Es más. Habrá que proponerle a la Academia que el año que viene entregue Goya de oro, de plata, y de bronce. Porque el premio se lo merecían casi todos. Y lo sabes.

    No me gustó Poveda entrando como elefante en cacharrería. Y me mató Álex O’Dogherty. Nunca mais.

    Bueno, campeón. Disfruta. No te me vengas arriba. Sigue con naturalidad el camino que te depara el futuro. No te vuelvas gilipollas. No te dejes pelotear. Y no te dediques a hacer tráileres…

    Abrazo. Dile a Karra que es el momento de abrir bares de pintxos serios, que Madrid está plagado de sucursales chachas de comida vasca de bote.

    Sé bueno. Y descansa. ¿Tienes ya suplementos de batería en el aifone, no?

    P.D. Si no blasfemaras tanto, serías hasta el nieto ideal…

  • Enrique2

    Hoy inauguro nueva sección de entrevistas semanales en El Confidencial Digital (https://asanleo.com/2015/02/07/en-pause-entrevistas-a-fuego-lento/). Y lo hago con alfombra roja, entrevistando a Enrique González Macho, presidente de la Academia de Cine, en el gran día de los Premios Goya.

    ____

    “Entre todos hemos sacado al cine español de la UVI, y ya lo tenemos en planta”

    No ha visto Torrente en la televisión de su casa. Le daría un Goya al Mejor Actor a Cristiano Ronaldo. Comulga con el espíritu social de aquél “No a la guerra”. Ve a Dani Rovira como protagonista de mucho futuro, y disfrutaría con un trío cinematográfico Verdú-Cámara-Portillo. No cree en la resurrección de los cines después de la crisis, aunque es el dueño de los Renoir. No le molestan ni Bob Esponja, ni las palomitas. Sí le molesta hablar de política… Hoy es el hombre detrás de cada Goya…

    Sigue leyendo en http://www.elconfidencialdigital.com/vivir/sacado-cine-espanol-UVI-planta_0_2432156767.html